Las lluvias fueron mayores a lo pronosticado y resultaron las mejores del verano. En gran parte del área
agrícola se revirtió la carencia de humedad que arrastraban los suelos. Muchos sectores acumularon
recargas abundantes (50mm) que causarían una inflexión al escenario pesimista que venia gestándose.
La definición tardía (período clave: 20 enero-fin de febrero) y su plasticidad en el desarrollo (floración
escalonada, formación combinada de flores y nuevas ramas, en cultivares indeterminados) confieren a la
oleaginosa buenas posibilidades para recuperar potencial.
Estado de los cultivos
En el Núcleo Central, como en muchos otros sectores de la Región Pampeana, las precipitaciones resultaron mejor a los registros que pronosticaban los modelos climáticos.
La definición tardía (período clave: 20 enero-fin de febrero) y su plasticidad en el desarrollo (floración
escalonada, formación combinada de flores y nuevas ramas, en cultivares indeterminados) confieren a la
oleaginosa buenas posibilidades para recuperar potencial.
Algunos cuadros ya daban signos de reactivar la floración y otros más adelantados cargarían algún grano más en las vainas. En consecuencia será el cultivo estival más favorecido por las lluvias de fines de enero.
Girasol
Se cosechó el 15% de la superficie apta, un avance intersemanal de 0,7 puntos porcentuales, con una
demora de 5 puntos respecto a similar fecha del año anterior. Lluvias en provincias norteñas retrasan la
colecta de siembras tardías en Chaco.
Las 406 mil has recogidas a la fecha aportaron 703.000 toneladas de las cuales un 68 por ciento corresponden Chaco y Santiago del estero, un 31 al centro norte de Santa Fe y el porcentual restante se debe al inicio de las colectas en la provincia de Entre Ríos que reportaron al momento gran variabilidad en rendimientos. El rendimiento promedio a la fecha (17,3qq/ha) supera en 320 Kg./ha al obtenido en igual fecha de la campaña anterior, debido principalmente a los superiores rendimientos logrados en la región chaqueña.
Maíz
La producción de grano comercial de la presente campaña alcanzaría tentativamente las 20.500.000
toneladas, un 8,9 % menor a la zafra pasada, pero significativamente inferior en un 18 por ciento a la
potencial esperada si las condiciones climáticas hubieran sido semejantes al ciclo agrícola precedente.
En amplias zonas productivas del país la sequía y elevadas temperaturas perjudicaron al cultivo en fases
críticas de definición de los rendimientos. Consecuentemente la productividad promedio a nivel nacional
se redujo un 17,7 % (provisionalmente se calcula 66 qq/ha), unos 1.420 Kg./ha menos a la obtenida en la
temporada pasada.
Se adjunta informe completo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires