La Cámara Global de Semillas de Svalbard (Noruega), conocida como Arca de Noé, está concebida para recurrir en caso de hambrunas, sequías, guerra nuclear y cualquier otro mega-desastre en el mundo.
La extinción de variedades de cultivos de papa es global, y mientras en la Argentina muchas semillas están guardadas en una red oficial de Bancos de Germoplasma, en febrero se inaugurará en Noruega, bajo el Artico, el mayor refugio de variedades comestibles del mundo.
En el último siglo se redujeron en un 75 por ciento las variedades agrícolas que se cultivan, por lo que alentados por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de Naciones Unidas comenzó la construcción del refugio que preservará el material a 18 grados bajo cero, en un frigorífico natural en el Artico.
La agencia Noticias Argentinas accedió a la información que suministra el Ministerio de Agricultura y Alimentos de Noruega, que explica la condición del «Refugio de Semillas» que no es un banco genético, sino un depósito seguro de bancos de duplicados de semillas.
Las semillas contenidas en la Bóveda Global de Semillas de Svalbard podrán ser extraídas únicamente si por una u otra causa las semillas de los bancos originales se hubiesen perdido, y los depositantes conservarán sus derechos respecto de las mismas.
Emplazado en el archipiélago Svalbard en el océano Glacial Artico, al norte del continente europeo, el refugio está cerca de la mayor población que es Longyearbyen, y tiene la particularidad de estar cubierto por el permahielo, cuya temperatura promedio nunca superará los menos de 5 grados bajo cero.
El cambio climático es un tema que fue considerado al decidir la ubicación de la cámara. La Bóveda está ubicada a tal altitud respecto del mar y tal profundidad en la montaña, que se descarta la posibilidad de inundación marina o derretimiento del permahielo en el futuro inmediato.
La infraestructura de la localidad es buena, con vuelos diarios al continente y suministro energético asegurado. La prisa por terminarlo se evidencia en el ritmo de trabajo de los técnicos en la noche polar que construyen lo que parece el gigantesco tesoro blindado de una institución bancaria, debajo del hielo.
Encabeza el proyecto el biólogo Cary Fowler, de la Universidad de Ciencias de la Vida de Noruega y director ejecutivo de Global Crop Diversity Trust, la entidad a la que Bill Gates, el empresario informático, aportó 30 millones de dólares.
El gobierno noruego asegura que se dará prioridad a las semillas de plantas importantes para la producción de alimentos y la agricultura sostenible: 7.000 especies de plantas han sido parte importante de la dieta humana, hoy se usan 150 especies, y sólo 12 representan la mayor fuente vegetal en el menú humano.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha elaborado una lista con más de 1.400 colecciones de bancos genéticos. Los más importantes se encuentran en China, Rusia, Japón, India, Corea del Sur, Alemania y Canadá.
En nuestro país, a mediados de la década del 90, se creó la Red de Bancos de Germoplasma del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que conserva más del 90% del germoplasma presente en instituciones oficiales en nuestro país.
Fuente: Diario de Cuyo