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Secuelas Actualidad

La lenta recuperación tras el conflicto del campo

Después de 130 días de conflicto entre el campo y el gobierno, que desencadenaron un parate de la economía regional, la rueda vuelve a girar tímidamente tras la derogación de la polémica resolución 125 que imponía retenciones móviles.
28/07/2008 00:00 hs

Sin embargo, las secuelas de esta crisis tardarán en diluirse y el segundo semestre del año transitará un escenario donde reinará la moderación y la cautela.

Muchas de las actividades productivas de la provincia sufrieron un quiebre en su ritmo de negocios y no se presenta como una tarea sencilla recuperar el equilibrio. La industria santafesina vinculada a la maquinaria agrícola disminuyó sus ventas un 60 por ciento en estos últimos meses, las concesionarias de automóviles rosarinas enfrentaron una caída del 20 por ciento de sus ventas y la compra-venta de inmuebles padeció los avatares de la falta de liquidez del sector agropecuario.

En los pueblos y localidades del interior el freno de la economía se evidenció con más fuerza y los comercios de todos los rubros vieron resentida su actividad.

Con la decisión oficial de dar vuelta atrás con las retenciones móviles y los últimos recambios en el gabinete resurge la posibilidad de retomar el camino del crecimiento. Sin embargo, los actores económicos advierten que llevará tiempo reparar el entramado productivo que se perdió. El daño se hace rápido, pero la recomposición tarda mucho, argumentan.

José Luis Castellarín, dirigente del Movimiento en Defensa de la Maquinaria Agrícola (Modemaq), consideró que el sector se va a reanimar cuando el mercado granario se mueva fuertemente, aunque estimó que las ventas no tendrán el grado de euforia que mostraron en los últimos años, sino que reaccionarán con más normalidad.

"A la salida de Expoagro había euforia, después se aplastó y no volvió, ni va a volver. La gente tiene mucha desconfianza porque todavía el gobierno no dio respuestas válidas", consideró el especialista, quien señaló que las ventas cayeron un 60 por ciento y consideró que se podrían recuperar pero en un 20 por ciento, para finalizar el año al 50 por ciento. "Estaremos trabajando a la mitad, porque el mercado interno no está a pleno", explicó. Agregó además que la mayor caída la sufrieron las empresas pequeñas del sector.

El aporte de la soja

Un grupo de industriales de la región explicó que por la desaceleración de las últimas semanas, optaron por evitar la compra de insumos importados necesarios para la fabricación de la maquinaria de la cosecha gruesa. "Esto representara un menor nivel de stock de equipos para este nuevo ciclo agrícola", señalaron.

Sin embargo, hay excepciones que prueban que el sector no está parado, sino que desaceleró, impulsado esencialmente por la venta de equipos para la cosecha gruesa, especialmente sembradoras. Por caso, la fábrica de sembradoras local Bertini, vendió en una semana seis máquinas, después de haber atravesado dos meses de un parate generalizado.

De todos modos, el mercado doméstico no alcanzará los niveles previstos al inicio de este año. "El 2008 terminará a mitad de máquina, no hay decisiones que motiven ni posibilidades técnicas que posibiliten otro escenario", subrayó Castellarín, quien destacó que el comercio exterior apuntaló al sector en el último tiempo.

El referente del Modemaq señaló que hay un gran interés por el showroom de maquinaria agrícola que se montó en Las Parejas. El viernes recibieron la visita de empresarios de Australia y en los próximos meses llegarán misiones de Irán, Kuwait, Sudáfrica, Nueva Zelanda, México, Estados Unidos y países de la ex Unión Soviética.

Carlos Capisano, presidente de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), coincidió con que luego de la votación en el Senado "el estado de ánimo cambio y arrancaron las consultas en el sector de la maquinaria agrícola" aunque dijo que "todavía no comenzaron las ventas".

El empresario auguró un escenario positivo para el sector vinculada al campo, sin embargo mencionó que las perspectivas para la industria en su totalidad "son complicadas porque cambiaron varias circunstancias". Incluyó en la lista de temas pendientes el retraso del tipo de cambio, el incremento de los costos, el encarecimiento del financiamiento y la suba de las importaciones.

La realidad del interior

Carlos Garma, coordinador de la Asociación de Empresarios del Sur Santafesino (Adesa), conoce en profundidad la economía de las localidades del interior de la provincia, en especial la vinculada a la agroindustria, y percibe que "va a demorar muchos meses volver al ritmo anterior".

"Es complicado, no hay confianza y se esperan medidas complementarias de parte del gobierno. La zona de Cañada de Gómez, Las Parejas, Casilda está muy golpeada, cayeron las ventas, los pagos se retrasaron, se cortaron las horas extras y todavía no hay señales de que vuelvan a rehacerse los pedidos caídos en las empresas de maquinaria agrícola", precisó Garma y advirtió: "Si no se recompone este sector, no podemos volver a pararnos. El daño se hace rápido pero la recomposición tarda mucho".

Federico Sepliarsky, representante del Centro Comercial e Industrial de Rafaela, planteó que las expectativas pasan por "pegar un rebrote de la actividad".

Sin embargo, ató este escenario a que se reactive normalmente la comercialización granaria. "Creemos que la reactivación de las exportaciones de granos contagiará a la actividad comercial e industrial del mercado interno, como sucedió anteriormente", indicó aunque agregó que los proyectos de inversión "están contenidos".

"En la zona todavía no se produjo el derrame, están las expectativas de ir de a poco. El mejoramiento va a ser lento, la gente está contenida. Tenemos un recambio de gabinete que produce cierta inseguridad de planificación futura, por los cambios rápidos y coyunturales", dijo.

Fuente: La Capital

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