Diputados del oficialismo y la oposición reunieron a toda la cadena de la carne, esperan llegar a una estrategia en el marco del PEA.
La idea de que el campo y el gobierno de CFK jamás volverán a hablar después de las retenciones móviles, y todos los etcétera que se quiera agregar, puede comenzar a disiparse si llega a buen puerto el intento de algunos voluntarios.
Sucede que el diputado correntino Lucio Aspiazu (UCR) y el titular de la comisión de Agricultura designado por el kirchnerismo, Luis Basterra (Formosa), apelaron a la amistad que los une desde que eran compañeros de estudio en la facultad para organizar un seminario conjunto sobre ganadería.
Así se construyó un escenario que este jueves reunió a unas 300 personas en el nuevo anexo de la Cámara de Diputados, con la participación del subsecretario de Ganadería del Ministerio Alejandro Lotti. Allí también estaban los más ácidos críticos a las políticas K como Miguel Schiariti titular de Ciccra, y hasta el ex presidente de CRA y candidato a diputado Mario Llambías.
Pero en el nutrido salón se hallaba toda la cadena de ganados y carnes tanto productores como frigoríficos consumeros y los exportadores de ABC, técnicos de primerísimo nivel del Inta, productores de punta como los CREA, y hasta los autoconvocados de la fundación Barbechando.
Según pudo saber El Enfiteuta, la reunión fue posible luego de que se acordara un pacto de “no agresión” entre el público (mayoritariamente adverso al oficialismo, por lo cual no se le dio la palabra a nadie) y los funcionarios y diputados del oficialismo.
La idea es que desde la Mesa de ganados y carnes del PEA, inaugurada hace dos años, se arribe en los próximos meses a una estrategia conjunta para la ganadería bovina de largo plazo.
“Vamos a designar a un diputado de la comisión de Agricultura, para que asista a las reuniones y nos informe sobre los avances de la mesa”, confió el radical Aspiazu.
La idea es que trazada la estrategia en el marco del PEA los legisladores hagan converger los acuerdos de la Mesa técnica sellando un plan ganadero en una ley nacional que contemple el largo plazo para la producción de ganados y carnes.
En el seminario de este jueves, y desde el punto de vista técnico, el Ing. Daniel Rearte del Inta, aseguró que la Argentina podría elevar en 1,5 millón de toneladas de carne el saldo exportable con unos pocos cambios: elevando la tasa de extracción a 28 por ciento y subiendo en 100kg el peso mínimo de faena, “como en Uruguay”, ejemplificó Rearte.
El técnico separó el tema económico, minimizó la incidencia de los precios pisados para los terneros a partir de la intervención oficial, y atribuyó el stock ganadero actual a una reestructuración de la superficie ganadera disponible en la Argentina.
Según Rearte en las condiciones actuales de productividad, ciertamente escasa, si se mirara a la Argentina como un campo, no habría más lugar que para 55 millones de animales. Hoy la recomposición del stock luego de la sequía es de 1,5 millón de cabezas anuales, dijo, con una tendencia hacia los 50 millones de cabezas totales.
Juan del Río, del Movimiento de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), prácticamente dio una clase económica tomando como referencia a la ganadería. Si bien el técnico reconoció que la gran mayoría de los productores de todas las escalas “no usa tecnología, ni siquiera de bajo costo”, los precios inciden en la productividad.
El técnico explicó que ante la incertidumbre del precio futuro de la hacienda la lógica del empresario es la de minimizar costos, con una baja eficiencia para el rodeo que tiene, algo que indefectiblemente repercute en la baja productividad del ganadero.
Fuente: El Enfiteuta
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