La volatilidad financiera internacional empujó a los inversores a refugiarse en los mercados de commodities en el último año. Y los excelentes precios que cosecharon los granos en el mismo período los transformaron en una opción excelente. Tan sólo en los últimos dos meses, la cotización de la soja para la posición mayo (de cosecha) se incrementó un 22,5%, pasando de los u$s 284 por tonelada en el primer día del año a los u$s 348 que alcanzó en la última jornada de febrero.
Los dos factores aportaron su cuota para que el volumen operado en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) se incrementara un 104% entre enero de 2007 e igual período de 2008, alcanzando en el primer mes de este año el 1,93 millón de toneladas.
"Esto significa que en un año se comercializa a través de futuros prácticamente un cuarto de la cosecha de granos argentina", explica el analista César Gagliardo, presidente de la corredora Artegran, con referencia a un volumen estimado en 100 millones de toneladas, entre los cuatro principales commodities (soja, maíz, trigo y girasol).
El aumento no sólo se debe a que los grandes operadores tradicionales (traders como Cargill, Louis Dreyfus, Bunge, Toepfer y ADM; además de industrias y acopios) incrementaron el volumen negociado, sino también al ingreso de otros jugadores, inversores más pequeños y no tradicionalmente vinculados al agro.
Según explica Eduardo Ramos Oromí, director de Transacciones Sociedad de Bolsa, operadores del mercado financiero están incorporando hasta un 10% de granos en su cartera, para empezar a conocer el negocio. "Por la alta volatilidad de estos productos, vale la pena especular en ese mercado, que es de alto riesgo, pero de fácil ingreso y salida", recomienda.
El acercamiento de estos nuevos inversores al mercado de granos se intensificó, según Oromí, de diciembre a esta parte, impulsado por la crisis del crédito en los Estados Unidos. Así, "inversores que buscaban el flight to quality de los Bonos del Tesoro, están entrando a los commodities", explica.
Si bien para muchos los mercados de granos siguen siendo una incógnita, el Matba recibe cada vez más consultas. Gustavo Picolla, gerente general de la entidad, explica que muchos son pequeños invesores "y eso es una novedad".
Cada contrato se genera para un volumen de 100 toneladas, y el Matba pide como garantía u$s 1.000 para soja y girasol y u$s 700 para maíz y trigo.
Otros nuevos interesados son los inversores extranjeros que, según explica Gagliardo, están ingresando tímidamente en el mercado local. Teniendo su referencia y foco de operaciones en Chicago, "están probando el mercado argentino, que empieza a transformarse en una herramienta interesante", dice. Es que el mayor volumen operado también crea confianza.
Fuente: El Cronista