La Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar) organizó el viernes pasado una jornada para difundir información sobre manejo del cultivo de colza en la provincia, una alternativa al trigo.
Campo en Acción estuvo en la localidad de Aranguren y dialogó con los organizadores y disertantes de la jornada.
La colza es una oleaginosa muy difundida en el mundo porque produce aceite comestible de excelente calidad. Sus limitaciones en cuanto a fueron principalmente su competencia con el trigo ya que ambos tienen períodos de ocupación similar.
El ingeniero Leonardo Coll, técnico de la experimental Paraná de INTA contó que los márgenes del cultivo son bastante atractivos y lo han sido en estos últimos años, siempre y cuando se tengan ciertos cuidados en cuanto a su manejo. “La colza no tiene tradición importante en nuestro país y esto hace que quienes decidan incursionar estén abiertos a hacer consultas a los técnicos para reducir el margen de error”, explicó.
Añadió que un manejo adecuado pasa por el conocimiento de la relación del ciclo cultivar elegido y la fecha de siembra. “En nuestra zona el ciclo primaveral debería sembrarse en abril y a partir de ahí deberían pasarse a ciclos primaverales más cortos. No irse más allá del 20 de mayo en la siembra”.
Beneficios en un esquema agronómico
Coll enumeró la secuencia de doble cultivo: colza - soja o colza - maíz de segunda permite un ahorro en control de malezas comparado con un lote en barchecho, representa un ingreso de dinero a fin de año, que nunca viene mal y en cuanto al aporte de carbono, si bien no es lo mismo que trigo, de todos modos hace su aporte. También consideró que como es un cultivo de alto requerimiento nutricional, el productor hace un esfuerzo y algo de ese fertilizante es utilizado por los cultivos siguientes.
“Problemas sanitarios tiene, como cualquier cultivo, pero no son graves. En muchos casos no se hacen aplicaciones de fungicidas, si aplicaciones para insectos, sobre todo por la polillas de las coles, pero una sola aplicación alcanza”, detalló Coll.
Por su parte Felipe Berruhet, presidente de la Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar) se refirió en primera medida al ciclo productivo actual y a la cuestión agrícola en condiciones adversas.
Puso sobre la mesa dos cuestiones a analizar. “Con los eventos climáticos el fin del ciclo productivo actual es realmente abierto. Teníamos muchas esperanzas puestas en ésta cosecha de soja y se nos está complicando. No es todavía tan grave, no podemos hablar de terminal, pero sí se malogró lo que parecía una buena cosecha, de alta calidad y con un marco de exportación más fluido. Debemos esperar ahora para ver qué es lo que sucede. Ya la teníamos, hoy se nos está escapando de a poquito”, lamentó.
Berruhet indicó que hasta el momento en su zona los daños evaluados rondan un 20% de la producción de soja actual, y empeorará, claro, de continuar las precipitaciones. “Debemos suponer que Dios nos dará una mano”, dijo el presidente de Coopar. Para el agropecuario, “esta situación que hoy nos afecta no se arregla en 15 días o en un mes, porque los ciclos agropecuarios se cuentan por semestres, como mínimo, y un desastre como el actual llevará dos o tres para recomponer estructuras productivas y económicas de cada productor individual, en el mejor de los casos”.
La otra cuestión es el interrogante enorme acerca del futuro de la agricultura. “Después de 12 años de intervención del gobierno anterior se cambiaron muchas reglas de juego y se modificaron muchos valores relativos. Los pooles no se harán presentes en el sector porque no se aguantan las pérdidas, desaparecieron muchos productores pequeños y no fueron reemplazados, apareció la figura del prestador de servicios, el inmobiliario rural pega mucho en los números y la rentabilidad se achicó”, describió el entrevistado.
Esperanzado con lo que se viene, consideró que “Será lindo porque vamos a hablar de una agricultura distinta a la que estábamos acostumbrados. Creemos que se viene una época de economía racional que nos permitirá pensar alternativas como sector privado y el gobierno nos podrá acompañar”.
Rogelio Ricardo es asesor técnico de Coopar y en diálogo con Campo en Acción indicó: “Se nos ocurrió entrar con más fuerza con la colza porque Coopar tiene en Victoria una zona de productores que hacen colza desde hace varios años, la sucursal de Coopar en Victoria acopia colza, por lo tanto queríamos brindar otra alternativa al productor de la zona, con cultivos que no sean de invierno. Teniendo en cuenta que hay productores que hacen colza en Victoria, firmaremos con INTA un convenio para que Coopar comercialice las variedades que realiza el INTA Paraná”, señaló.
En cuanto a las perspectivas, Ricardo expresó que la colza es un cultivo que todavía tiene puntos débiles como lo son la siembra y la cosecha, pero hay un grupo de productores de Victoria que “le encontraron la vuelta” y lo siguen haciendo. “No creo que sea un cultivo para reemplazar el trigo en forma masiva pero es una alternativa pero sí que hay momentos en que los números quizá no den para el trigo y la colza puede ser una alternativa”.
Por otra parte Ricardo consideró que existe una mayor expectativa respecto del trigo. “Tenemos que ver cómo quedan los suelos luego de la cosecha de soja, pero calculo que se incrementará un 20 o 30% y hay una idea de empezar a trabajar trigo de mayor calidad (grupo 1), aseguró.
Fuente Campo en Acción
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