La promulgación del Decreto 1030/2014 del Poder Ejecutivo Nacional que dio rango de Secretaría de Estado al área de la Agricultura Familiar en el ámbito del MAGyP “es un paso trascendental más hacia la visibilización, el reconocimiento y la inclusión en la sociedad de este importante segmento de la ruralidad” aseguraron desde la Corriente Agraria Nacional y Popular (Canpo).
La Corriente Agraria oficialista remarcó que se trata de “un paso más porque fue nuestra Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien en 2008 creó la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar, avanzando de esta manera con el trabajo previo llevado adelante por la ex secretaría de Agricultura, Ganadería y Alimentos, a instancias de Néstor Kirchner”.
Para la Canpo el agricultor familiar y su familia “significan mucho para nuestro campo. Significa la ocupación del territorio rural y la producción de la mayoría de los alimentos que llegan a la mesa de los argentinos. Significa diversidad en la producción, diversidad social, arraigo a la tierra y conservación del saber popular”.
La jerarquización del área como secretaría de Estado implica además “avanzar en un proceso de inclusión, reconocimiento social y construcción de la Nueva Ruralidad que lleva adelante este proyecto nacional y popular”, remarcó la organización.
Desde 2003 “se trabajó fuertemente en políticas para el desarrollo económico y tecnológico de este sector, en el registro de la Agricultura Familiar y el monotributo social agropecuario, lo que implica que el productor familiar acceda a los beneficios de la previsión social, mientras se avanza en otros proyectos como la jubilación anticipada” para el segmento familiar que concentra al 65% de los productores rurales.
Para la Canpo “se busca poner en un pie de igualdad a este segmento de la ruralidad con la gran agricultura extensiva, luego de décadas de haber sido sistemáticamente excluida”. Porque al igual que lo ocurre en otros países de América Latina desde Cancpo “creemos que en el gran colectivo de la ruralidad es posible la convivencia de los distintos sectores, pero donde un Estado guiado por el principio rector de la justicia social, administra las tensiones naturales a favor de los más débiles”.
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