El Director del Departamento de Producción y Protección Vegetal de la FAO, Shivaji Pandey, pidió urgentes cambios en los sistemas agrícolas, volviéndolos más sustentables y productivos para cubrir las crecientes necesidades de alimento en el mundo y responder al cambio climático.
Esto sucedió durante el IV Congreso Mundial de la Agricultura de Conservación de la FAO realizado en Nueva Delhi, se informó en esta capital el miércoles.
Esta organización, la rama agropecuaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lleva adelante una campaña para promover un uso equilibrado del recurso de la tierra.
La agricultura de conservación se puede hacer sin arar y sin labores preparatorias del suelo, al tiempo que protege la cubierta permanente y promueve la rotación de cultivos diversificados para garantizar una óptima condición y productividad del suelo.
Introducida hace cerca de 25 años, se practica hoy en unos 100 millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo.
"El mundo no tiene otra alternativa que la de intensificar la producción agrícola sostenible para hacer frente a la creciente demanda de alimentos, mitigar la pobreza y proteger sus recursos naturales. La agricultura de conservación es un elemento clave de esta intensificación", explicó Pandey.
Los métodos tradicionales intensivos de cultivo con frecuencia han contribuido a dañar al medio ambiente, resultando en un descenso de la productividad agrícola, justo cuando el planeta necesita doblar su producción de alimentos para atender a los 9 000 millones de habitantes que tendrá en 2050, según Pandey.
"En nombre de la intensificación -explicó- en muchas partes del mundo los productores han arado, utilizado fertilizantes, regado y aplicado pesticidas en exceso, pero al hacerlo así también han afectado en todos sus aspectos al suelo, el agua, la tierra, la biodiversidad y los servicios que proporciona un ecosistema intacto.
Así se inició un declive en el crecimiento de los rendimientos", añadió Pandey.
Siguiendo la actual tendencia, se espera que la tasa de crecimiento de la productividad agrícola caiga hasta el 1,5 por ciento de aquí a 2030, y al 0,9 por ciento entre 2030 y 2050, comparado con el 2,3 por ciento anual desde 1961.
La agricultura de conservación podría no solo colaborar a recuperar el rendimiento, si no también aportaría diversos beneficios medioambientales, según Pandey.
Además de restablecer la salud del suelo, también se ahorra en la energía usada en la agricultura, reduciendo el impacto de un sector que en la actualidad supone cerca del 30 por ciento de las emisiones mundiales de gases causantes del efecto invernadero.
“Tan sólo a través de la intensificación sostenible de la producción agrícola se puede realizar un progreso serio hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para la reducción del hambre y la pobreza y para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente”, advirtió Pandey
Envía tu comentario