El picudo del algodonero (Anthonomus grandis) es una grave plaga de ese cultivo a nivel mundial, que ingresó a nuestro país hace pocos años. Para disponer de esos insectos en la cantidad y calidad requerida por diversos proyectos de investigación orientados a su control, el Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMYZA) del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CNIA-INTA Castelar), inauguró recientemente un laboratorio de cría de esa especie.
Estas actividades cuentan con el apoyo de un proyecto de investigación (PICT) del Ministerio de Ciencia y Técnica y del INTA, que lleva a cabo investigaciones relacionadas con el control microbiano de la plaga mediante entomopatógenos (bacterias y hongos benéficos).
La puesta en marcha de estas actividades es posible debido a que, por primera vez en nuestro país, el IMYZA logró poner a punto la dieta artificial correspondiente, que permite disponer de insectos durante todo el año. El material vivo fue suministrado por el INTA Reconquista -Santa Fe-.
Este nuevo laboratorio permite la realización de una amplia gama de investigaciones dirigidas a la prevención y el control del picudo, como apoyo al trabajo que con el mismo propósito desarrollan las unidades del INTA ubicadas en el área algodonera argentina.
Informes: Dr. Roberto Lecuona, IMYZA, INTA Castelar, (011) 4481-4320/4420, rlecuona@cnia.inta.gov.ar
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