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Perspectivas climáticas Actualidad

Hay que aprovechar cada gota de agua

Los pronósticos advierten que la versión más intensa de la sequía podría volver a instalarse a partir de esta semana. El bajo nivel de precipitaciones se extendería hasta mediados de la primavera.
12/04/2009 14:26 hs

Los productores y contratistas están terminando de trillar la cosecha gruesa y ya analizan cuál es la mejor estrategia para encarar la siembra de los cultivos de una nueva campaña. En relación al trigo, los meteorólogos advierten que las precipitaciones podrían “cortarse” a partir de la próxima semana. En cuanto a la soja y al maíz, las implantaciones de primera corren el riesgo de no contar con la cantidad suficiente de humedad en el perfil del suelo, por el impacto de un otoño y un invierno que volverá a ser seco.

Para los ganaderos el escenario climático tampoco va a ser sencillo. La falta de lluvias y las heladas afectarían significativamente las reservas forrajeras para pasar el invierno. Eduardo Sierra, especialistas en agroclima de la Bolsa de Cereales, amplía las previsiones meteorológicas para los granos y la carne.

Los granos

Hay que aprovechar al máximo la reactivación temporal de las lluvias, que comenzó en febrero y que se prolongará —como mucho— hasta la primera quincena de abril.

Es probable que las precipitaciones se corten a comienzos de otoño, no aportando humedad desde ese momento hasta mediados de primavera, momento en que los lotes entrarán en su etapa de formación del rendimiento, con riesgo de que se produzcan heladas tardías.

En relación a los cultivos estivales de implantación temprana, hay que tener en cuenta que para su implantación y arranque, el girasol y el maíz dependerán de las reservas de humedad dejadas por las lluvias de fines de verano y comienzos de otoño, ya que las esperadas en la segunda parte del otoño, el invierno y el comienzo de la primavera serán inferiores a lo normal. Asimismo, es probable que las implantaciones tempranas corran el riesgo de heladas tardías.

En cuanto a los cultivos estivales de implantación tardía, los maíces de segunda y la mayor parte de la soja se beneficiarán con el retorno de las lluvias que se espera para mediados de primavera, por lo que su desarrollo podría ser beneficiado por la normalización gradual del agroclima que se espera para ese momento.

La ganadería

La perspectiva vigente volverá a imponer un difícil desafío a la ganadería. Aunque las lluvias previstas entre febrero y mediado de abril repondrán temporalmente la cadena forrajera, debe preverse que, a partir de mediados de otoño en adelante, la reducción de las precipitaciones y las heladas volverán a cortarla.

A partir de ese momento, habrá que esperar hasta que, hacia mediados de primavera, el final de la temporada de heladas y el retorno de las precipitaciones, reactiven la producción forrajera.

Por lo tanto, no cabe duda de que se atraviesa una situación que exige el máximo cuidado en la toma de decisiones y en su puesta en práctica, ya que se conjuga una difícil situación económica y política con una evolución sumamente irregular del agroclima.

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