La provincia vivió un extendido período húmedo que se prolongó desde el jueves de la semana pasada hasta el miércoles de esta semana, un período donde la presencia de una masa de aire húmedo capitalizó en precipitaciones todas las perturbaciones atmosféricas que generaron inestabilidad. Así lo señala el último reporte del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) en donde, además, se destaca que esto no sólo sucedió en Entre Ríos, sino que fue extensivo a prácticamente toda la región pampeana, especialmente la zona núcleo.
Las lluvias acumuladas dentro de este período han generado una “notable recuperación” de la condición de humedad, agrega el informe. Desde el punto de vista meteorológico, los acumulados “ya prácticamente logran alcanzar la media mensual en gran parte de la provincia; consecuentemente, el mes se perfila con una clara posibilidad de resumirse con desvíos positivos en el comportamiento pluvial, es decir sobreoferta de agua, lo cual no viene nada mal y por cierto devuelve la tranquilidad a los productores”.
Las reservas. Mientras, las reservas óptimas “han ganado gran parte del territorio provincial, observándose hacia el sur una situación más ajustada pero igualmente favorable. En el mapa, vale remarcarlo, faltan contabilizar las lluvias de la jornada del miércoles, con lo cual, la condición de humedad óptima es generalizada e incluso en no pocos sectores de la provincia pueden estar observándose reservas excesivas”.
Los encharcamientos que pueden haber quedado como saldo de las lluvias son temporarios y en breve se definirán condiciones propicias para avanzar con las atrasadas siembras de maíz.
Claro está, el trigo es el que se instala como el gran beneficiario de esta recuperación pluvial, principalmente en los departamentos del sudoeste. Con estas lluvias es razonable esperar una mejora en los futuros rendimientos.
Considerando el mapa de reservas como indicador de las condiciones con que el maíz transita sus primeras etapas fenológicas, el panorama es más que auspicioso. La normalización de las precipitaciones proyecta un buen comienzo para la soja. “Hacia la última parte del año veremos cómo se va dando el potencial impacto del fenómeno de La Niña. El evento por el momento es débil y no muestra impacto reconocible en la región pampeana”, finaliza el Siber.
El Diario
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