El campo ratificó que, no obstante actitudes y decisiones "unilaterales" del gobierno de Cristina Kirchner, continuará sentado a la mesa de negociaciones, pero le notificó a la Presidenta que el tiempo para que se acuerden medidas destinadas al sector se agotará, inexorablemente, el 2 del mes próximo.
Esta posición fue respaldada por una multitudinaria asamblea que se realizó en el Estadio de la Doma y el Folklore de Jesús María, donde se congregaron productores de distintos puntos del territorio cordobés y de una decena de provincias, acompañados, en muchos casos, por sus familias.
La concurrencia fue estimada por los organizadores en 10.000 personas. Otros cálculos la situaron en torno de las 8000. Al margen del número, lo sobresaliente fue el fervor y la decisión muy firmemente exteriorizada de seguir adelante con la movilización iniciada a mediados de marzo y de volver a las acciones de protesta si no median antes soluciones, no sólo por el aumento de las retenciones, sino por el conjunto de problemas rurales.
Alfredo De Angeli, erigido en ícono de la movilización chacarera y uno de los oradores del acto, declaró "bajo juramento" que si pronto no arriban a un entendimiento, "el 2 de mayo" el sector irá de vuelta al paro. Su reclamo se refirió tanto a los inconvenientes que padecen los ganaderos y productores lecheros, de trigo y de soja como a la transparencia de los mercados. Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, martilló en el mismo sentido, recordando que en la Casa Rosada a la dirigencia agropecuaria se les ha hablado respecto de que el próximo 25 de mayo podría estar firmándose una política agropecuaria "de cara al Bicentenario".
"Para que haya una firma el 25 de mayo lo primero que hay que pasar es el 2 de mayo, que es cuando termina la tregua", puntualizó.
Reprochó al Gobierno de actuar "de manera unilateral y sin consenso como lo hizo el viernes", con la conferencia de prensa del jefe de Gabinete, el ministro de Economía y el secretario de Agricultura y Ganadería, durante la cual informaron sobre el mecanismo de compensaciones.
Buzzi fue rotundo respecto de ese reporte oficial: "Tenemos que decir que lo informado, así como está, no resuelve el problema" y que, en consecuencia, "vamos caminando hacia un 2 de mayo que se está complicando cada vez más".
"Lo decimos con claridad: no hay 25 de mayo ni acuerdo del Bicentenario si antes no se resuelven y cambian sustancialmente las cosas que llevaron al paro agropecuario, que es lo único que permitirá superar el 2 de mayo, que está a la vuelta de la esquina."
La concentración arrojó datos novedosos. Por ejemplo: la aparición de nuevos dirigentes, nacidos al calor de las concentraciones sobre las rutas y que, sin que sea necesario compararlos con De Angeli, mostraron carisma propio.
Fama
En la tribuna también hablaron Norberto "Popo" Giaveno, productor y médico veterinario de Colonia Valtelina -180 habitantes- quien en los últimos tiempos ha ganado fama porque combina su actividad con la de humorista que basa su repertorio en un vasto anecdotario rural, y Marcos Antonio Giraudo -de Las Isletillas, otro pequeño poblado-, miembro de la conducción provincial de Coninagro, que exhibió unas dotes de orador que en varias ocasiones enfervorizó a la concurrencia.
Entre otras muchas reflexiones, Giaveno dijo: "Señora Presidenta, nosotros no queremos que usted se vaya del Gobierno, lo que nosotros necesitamos es que usted nos gobierne".
Giraudo levantó cerrados aplausos cuando reprochó a la Unión Industrial Argentina y a la Cámara de Fabricantes de Maquinarias Agrícolas "haber estado ausentes" en el conflicto agropecuario. Lo mismo, cuando reclamó a los gobernadores que "dejen de estar de rodillas" ante el poder central.
Buena parte de las actividades organizativas del acto estuvieron a cargo de jóvenes productores y técnicos que participaron activamente de los cortes, sumándose a la tarea de las entidades agropecuarias.
Los dirigentes y aún los propios productores de base reiteradamente hicieron notar que están percatados de que se quiere dividir a las entidades y al movimiento. Hubo enérgicos rechazos a esas intenciones que se atribuyen al Gobierno.
Néstor Roulet, vicepresidente de CRA, reparó que en ciertos niveles oficiales se advierte "una estrategia para que nos retiremos" de las negociaciones. Sin embargo, los dirigentes ratificaron que el lunes y martes, días para los que están previstas reuniones técnicas sobre trigo y lechería, van a continuar concurriendo a las negociaciones.
Fue Roulet quien retrucó los argumentos gubernamentales relativos a que las retenciones son necesarias para bajar el precio de los alimentos. Indicó que "todo el trigo" que hace falta para alimentar a los argentinos insume 3 millones de toneladas, "todo el maíz" que es necesario para los procesos locales demanda 7 millones de toneladas, y "todo el aceite" que se consume unas 3,5 millones de toneladas. Volúmenes que suman unos 3000 millones de dólares. "¿Por qué nos quieren sacar 11.000 millones de dólares? Porque son mentiras lo que dice el Gobierno. Con el 8 por ciento de las retenciones se pueden tener alimentos regalados para toda la población", sostuvo.
Además, en relación al mecanismo de compensaciones que dio a conocer el Gobierno, el vicepresidente de CRA afirmó que "no se condicen con los números de la realidad" la supuesta cantidad de productores a los que alcanzarían los reintegros. Ironizó respecto de los trámites que habrá que realizar para acceder al subsidio porque será necesario que "te lo firme el intendente, el hijo del intendente y el perrito del intendente".
De Angeli, a su vez, señaló que "nos están culpando de la inflación, qué vamos a ser culpables, si ellos destruyeron el Indec. "Lo que pasa es que se les están descubriendo las mentiras", subrayó. La nutrida concurrencia se fue dejando a los dirigentes con la sensación de que cuentan con un sólido acompañamiento. Lo sintetizó Giaveno: "Métanle para adelante, los vamos a apoyar, no vamos a aflojar".
Fuente: La Nación