Las principales plantas de faena avícola de la provincia tienen paralizadas sus tareas debido a la imposibilidad de seguir acopiando mercadería por falta de espacio en sus cámaras y la falta de insumos para alimentos en las granjas.
Las Camelias en San José, Bonnin Hermanos en Colón, Pollos Noelma en Villa Elisa, y Fepasa y Beccar en Concepción del Uruguay no pudieron seguir trabajando sobre la costa del Uruguay, mientras que tampoco lo pudo seguir haciendo desde hace varios días Soychú en la ciudad de Gualeguay.
Para el sistema productivo avícola el impacto no sólo se sufrió ante la imposibilidad de sacar la mercadería fuera de la provincia, sino también por la falta de insumos para la fabricación de alimento para las granjas y de huevos para los nacimientos.
Al límite
La China es la planta de faena más grande del país, está en Concepción del Uruguay, pertenece a Granja Tres Arroyos y faena 210.000 pollos diarios, una producción que se mantuvo hasta ayer, cuando se alcanzó el límite total de la capacidad de acopio de mercadería en las cámaras y se debió llamar a todos los camiones de la empresa para utilizarlos de cámaras móviles para mantener los pollos faenados.
"El lunes veremos qué hacemos, por lo pronto trataremos de sacar todo lo que podamos para hacer lugar y evitar males mayores", señaló ayer a UNO el ingeniero Francisco Tamay, uno de los responsables de la planta. Las dificultades se les presentaron con la alimentación de los pollos en granja y la llegada de los pollitos BB, situación paralizada desde hace varios días debido a los cortes. "Vamos a tener una brecha que recuperar, pero lo importante es que este problema se solucione", remarcó Tamay.
En Villa Elisa, Pollos Noelma tenía paralizados los trabajos desde hace días por falta de espacio para acopiar y tuvieron que devolver a las granjas cientos de miles de pollos listos para la faena.
"Los nacimientos se siguen sucediendo, pero si no se puede sacar la mercadería de las granjas tampoco podemos seguir con la cadena productiva, por lo que hubo que ahogar un millón de pollitos aproximadamente", señaló ayer a UNO Néstor Eggs, propietario de Pollos Noelma, visiblemente preocupado por una situación que tiene un impacto directo en la economía regional. "Yo también soy productor agrícola y miembro de la Cámara Avícola, así que comprendo la situación por la que atravesamos todos, y por ello sé de la necesidad de encontrar una pronta salida a esta situación", destacó el empresario.
Cientos de camiones con pollos faenados pudieron ayer continuar su marcha luego de varios días varados sobre la ruta 14 a la altura de Gualeguaychú, de igual manera otros tantos equipos sufrieron los cortes en la ciudad de Buenos Aires, lugar desde donde muchas plantas avícolas de esta región de Entre Ríos se abastecen de huevos.
El ejemplo
Hace menos de dos meses la presidenta Cristina Kirchner estuvo en Concepción del Uruguay tomando como ejemplo el trabajo de las empresas avícolas de la región, las mismas que hoy están sufriendo los embates de muchos productores apostados en las rutas.
"Muchas de esas realidades marcadas por la Presidenta nos jugaron en contra, los productores agrarios nos tomaron como los mimados de la Nación y se la agarraron con los camiones nuestros en varios puntos del país", señaló Eggs, quien destacó que "es tiempo de prudencia, de mucha calma y de diálogo, es la única forma de salir adelante".
El personal, a sus hogares
Tanto Fepasa como Beccar, otras dos grandes plantas de faena en Concepción del Uruguay, también paralizaron desde hace algunos días su faena y comenzaron la racionalización del alimento para los animales dispuestos en las distintas granjas de la región.
Se buscaron fórmulas de emergencia para mantener las proteínas mínimas a los pollos y se garantizó la permanencia en las granjas.
Todo el personal ocupado en ambas plantas se volvió a sus hogares a la espera de las medidas que se adoptarán en los distintos cortes que paralizaban la mercadería de los frigoríficos en los que trabajan.
Si bien algunos mantuvieron ritmos de matanza reducidos con tal de no parar el sistema, la capacidad de las cámaras hizo que las tuvieran que detener de forma total.
Fuente: UNO Entre Ríos