Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
Perspectivas Actualidad

Fuerte apuesta a la soja para la siembra de granos gruesos

Las condiciones climáticas y las variables políticas “generarían las condiciones de posibilidad para que en la cosecha gruesa los productores puedan apostar a la soja” sostuvo Luis Busson de COOPAR.
19/09/2013 21:14 hs

En los últimos días de agosto y los primeros de septiembre comenzará la siembra de maíz y de la soja y en este escenario nacional e internacional, “los productores apostarán más a la soja que al maíz”, consideró Busson.

En ese sentido, el cooperativista argumentó a esta Agencia que quien siembra, no le conviene apostar al maíz porque “ya que el precio que tiene a futuro es de 150 dólares y los precios de los insumos no estaría dando, por lo que sembrar maíz en la zona es, un poco, tirar la taba; hablamos de rindes de 7 u 8 mil kilos para que el productor se salve y la verdad es que la gente no está muy incentivada en nuestra zona con respecto a la siembra de maíz, porque es riesgosa por las heladas temprana y los insumos que están caros”.

Sin embargo, no todo el panorama es desalentador. Busson consideró que la gente podrá apostar a la soja, “porque será un año bueno, desde el punto de vista climatológico con respecto a otros años, porque, según lo que se dice, las lluvias prevalecerán al este de Argentina; el sur de Entre Ríos, de Santa Fe y de Buenos Aires y al este del Uruguay”.

Si bien, “aparentemente, será una primavera lluviosa y un verano tormentoso, con chaparrones focalizados”, el Encargado aclaró que hay otras variables que intervienen como el tipo de cambio, los precios y las políticas de Estado para el sector. Al respecto, consideró que el gobierno, luego de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) “tratará de dirigir algunas políticas en la parte agropecuaria, para obtener algún tipo de mercado para salvar los números. Estamos todos esperando que pasen algunas cosas, es decir, nuestra expectativa es que la parte política resuelva los precios a nivel interno, con un tipo de cambio y retenciones de por medio”.

Las entidades de segundo grado apoyando al productor

“Hay un parámetro más que interesante para ponerle incentivo al productor; si no fuera por las entidades de segundo grado como las cooperativas y los acopios en nuestra zona no se sembraría en ninguna parte del país, porque el Estado está ausente en este tema. Obviamente, todos sabemos que hay un cambio atrasado que no nos convalida, por lo que tenemos una falta de rentabilidad por eso ya que a nivel internacional los precios son muy buenos pero a nivel interno no nos dan”, dijo.

La cooperativa “más allá de ser un negocio de compra y venta de insumos también cumple una función social para que la gente del campo se sienta apoyada para desarrollar sus tareas”, por lo que desde Coopar se brinda asesoramiento técnico para que los productores “tomen las precauciones máximas habidas y por haber para ver qué tipo de cultivos les conviene sembrar”.

Sin embargo, como el contexto político y económico del país los números van diezmando para la venta de granos, desde la cooperativa se proyectan alternativas para que el productor se pueda quedar en el campo trabajando y no tenga que migrar a las ciudades, por lo que se apuesta a generar valor agregado: “Al no tener rentabilidad los números se van diezmando en muchas cosas, por eso nosotros tenemos el proyecto de cerdos de Reynafé, que cuando termine todo el proceso la evolución de vender el maíz, la soja y el sorgo transformado en carne, será el futuro de estos emprendimientos que beneficiarán tanto al socio como a la cooperativa”.

Bajos rindes en la cosecha fina

Sobre el balance de la cosecha fina, que finalizó entre fines de mayo y la primera quincena de julio, el directivo explicó que “hubo distintos rindes en la zona porque no hubo un período de lluvia como debía, es decir, si bien hasta diciembre pintaba muy bien en enero fue bastante seco, no llovió, por lo que fracasó la lluvia y eso impactó en la cosecha”.

En ese marco, precisó que en la zona el promedio fue de entre 15 y 20 quintales, por lo que no se lograron los rindes que se esperaban. “En cuanto a la fina, en primer lugar el trigo escaseó, hubo poca cantidad de semillas porque veníamos de una campaña mala, donde no se pudo acopiar muchas semillas, pero en el departamento Nogoyá se mantendrá el nivel de otro año, entre un 15 y un 20 por ciento de área de siembra”.

En tanto, “los cultivos se desarrollan bien tanto de colza, cebada, o trigo, pero estaría faltando la lluvia, por lo que si llueve entre el 26 y el 31 de agosto estaríamos salvando esos cereales, porque hay un buen planteo de plantas, y no hay un sufrimiento general de las mismas”.

Envía tu comentario

Teclas de acceso