Juan Maciel, delegado gremial del sindicato de los aceiteros explicó: "Decidimos levantar la medida de fuerza que consistía en la toma pacífica de la aceitera, esa era la condición que los dueños de Green Lake habían impuesto para acceder al diálogo y a algún tipo de acuerdo".
También agregó que es difícil sostener la manifestación que lleva muchos días y "había mercadería en el interior de la planta que podía echarse a perder. Teníamos miedo de que si eso ocurría, nos puedan iniciar una demanda", explicó Maciel.
Las expectativas están puestas ahora en el martes próximo, en donde las partes se reunirán en Nogoyá junto a representantes de la dirección Provincial de Trabajo. "Ya tenemos en mano las indemnizaciones. Si estos empresarios no continúan explotando la fábrica por lo menos solicitamos que ante la dirección de Trabajo se comprometan a entregar a los nuevos inversores una carta de recomendación de cada uno de los trabajadores que perdimos nuestra fuente laboral", se refirió el consultado.
El gesto de levantar la toma
Los 37 empleados despedidos desistieron de continuar con la toma de la planta a modo de gesto para lograr un acuerdo que sea beneficioso para ellos. "Hasta el momento no hay novedades sobre un posible comprador de la empresa", aseguró el trabajador.
Cabe recordar que durante los primeros días de agosto fueron despedidos los 37 trabajadores de la aceitera de Lucas González, llamada Green Lake. Tras la novedad, los trabajadores comenzaron a movilizarse para lograr que se les asegure su fuente laboral, más allá del destino que tome la firma.
La aceitera representa una de las principales fuentes de trabajo de la localidad y el despido masivo causó gran preocupación entre los vecinos del pueblo.
Fuente: UNO