Para que ocurra el despoblamiento, deben presentarse en forma conjunta una serie de agentes, los cuales actuaran de forma sinérgica, es decir potenciándose.
En términos generales, todo factor causal de estrés sobre la colmena determinará una inmunosupresión, con consecuente baja en los sistemas de defensa de la misma, señala un artículo elaborado por Marcelo del Hoyo de Apilab, que Portal Apícola presenta en una versión periodística reducida y acotada.
Entre estos factores causales del SDC, podemos identificar:
Los que actúan en forma primaria; como el estrés nutricional y los errores de manejo por parte de los productores.
Los que actuarían en forma
Varroa: Un plan estratégico para controlarla involucra la rotación de acaricidas, el aumento de acaricidas orgánicos, la evaluación del grado de infectacion y tratamientos zonales coordinados. Secundaria; como la Varroasis y Nosemosis. Que se presentan cuando se dan las condiciones propicias por falta de un adecuado plan sanitario que incluya adecuadas medida de diagnostico, prevención y control.
Además, la agriculturizacion caracterizada por la aplicación de técnicas de siembra directa, repetición de cultivos con rotaciones mínimas, el uso de Glifosato y otros herbicidas en forma a veces excesiva, que originan una reducción en la oferta floral.
Entre los errores de manejo más comunes por parte de los productores podemos mencionar:
Falta de un adecuado control del ectoparásito Varroa.
Falta de un adecuado plan de monitoreo y tratamientos para el control de Nosema.
Inadecuada alimentación de las colmenas, por fallas en la cantidad y principalmente en la calidad de los alimentos suministrados; así como la falta de aporte de proteínas en la alimentación.
Incorrecto manejo del espacio interno en las cámaras de cría.
Multiplicaciones que exigen excesivamente a las colmenas, incluso en épocas inadecuadas, que ocasionan desequilibrios en la población.
Exceso de productos químicos.
Los datos obtenidos en estos últimos años, resaltan que todos los casos severos de SDC alrededor del mundo coinciden con: malos o tardíos tratamientos de Varroa y déficit nutricionales severos por causas climáticas, entre otros. Como consecuencia secundaria de esto, distintos virus se trasladaron de colmena a colmenas (virus de alas deformadas, etc).
La importancia del polen
Además de la cantidad, también es importante la calidad del polen. Cuando no se observen en las colmenas buenas reservas, con origen en diferentes especies vegetales, es probable que haya una deficiencia. Son pocas las especies vegetales que aportan por si solas polen de buena calidad (proteína cruda entre 25 y 30 por ciento y equilibrado perfil de aminoácidos).
Vitaminas y proteínas son nutrientes determinantes, tanto en la etapa larval como en los primeros 14 días de vida de la abeja, para la formación de las reservas corporales. Estas, se acumulan en células especializadas denominadas trofocitos y determinan el tiempo de vida de la abeja.
Una colmena con insuficiente aporte de polen, tendrá una población debilitada que vivirá menos tiempo y estará además en desventaja para resistir la presentación de enfermedades infecciosas y parasitarias.
Cuando se combina este estrés nutricional, con condiciones climáticas adversas y elevados porcentajes de parasitación por Varroa, se desencadena la multiplicación de Nosema.
La acción simultánea de estos factores determina un rápido despoblamiento de las colmenas, que podría verse agravado cuando se trate de Nosema Ceranae, ya que este microorganismo posee una virulencia mayor que la especie Nosema Apis.
Factores que influyen en la aparición de enfermedades
Alta densidad de colmenas (deriva-pillaje).
Prácticas de manejo inadecuadas.
(Intercambio Colmenas sanas-enfermas).
Sobreexplotación con déficit alimenticio.
Contacto con enfermedades foráneas.
Claves para el desarrollo apícola
Para lograr un sistema productivo apícola eficiente, es fundamental mantener la sanidad de las colmenas, evaluar o diagnosticar el estado de nuestro apiario y llevar registros apícolas (planillas de campo, bitácoras, etc). Si tenemos eso ordenado podemos comenzar un buen manejo sanitario, sino correremos detrás de las urgencias.
Sin embargo, un trabajo adecuado de las colmenas no involucra solamente un diagnostico preciso, sino además estrategias de control, plan de manejo y utilización estratégica de químicos.
Fuente: Portal Apícola
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