Si bien el balance hídrico no presenta una situación holgada para todo el territorio entrerriano, debemos considerar que para la soja este mapa seguramente subestima la disponibilidad de humedad. Es decir, al considerar una pradera de consumo constante a lo largo de todo el año, el balance resultante queda más exigido que para un cultivo recién implantado que viene de un buen trabajo de barbecho. La condición de humedad que muestra el mapa sí puede acercarse con más fidelidad a la situación hídrica que puede estar acompañando al maíz.
Aparecen zonas extendidas donde la condición de reservas regulares prevalece. De cumplirse las previsiones, este panorama se irá ajustando con el correr de esta semana, transfiriendo importantes necesidades hídricas a la segunda década del mes de diciembre. Para el maíz las lluvias que pueden darse a comienzos de este período se vuelven sino decisivas, importantes para perfilar la evolución del cultivo.
El mapa muestra también la correspondencia con lo mencionado anteriormente sobre la oferta de agua. Es decir, el sur refleja una condición más seca al igual que sectores de Nogoyá y Tala, Colon y norte de La Paz.
Considerando la época del año y las altas temperaturas que se han observado en la segunda quincena de noviembre, no puede decirse que la situación hídrica es desfavorable. Queda claro que el mes de diciembre comienza con sectores más necesitados que otros y que pueden complicarse si el pulso seco se extiende más allá del 10 de este mes.
A pesar de que en el horizonte cercano no se perfilan lluvias de importancia, las temperaturas se han acomodado más a los valores esperados. Con las altas tasas de radiación, el balance será igualmente exigido, sin embargo somos optimistas en cuanto a que las lluvias volverán finalizando la próxima semana.
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