Según la funcionaria, pese a los esfuerzos de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la aprobación de una serie de productos transgénicos de la categoría MG continúa en los despachos.
Para la Comisaria Europea, las complicaciones derivadas de la actitud de diferentes países miembros del bloque paralizó la dinámica de la aprobación de estos alimentos. Muy crítica, se refirió a la postura de algunos que hacen que "hoy sea posible devolver una carga completa de soja o maíz procedente de América del Sur y destinada a la alimentación animal, solamente por haberse detectado en ella una mínima traza de algún transgénico".
Fisher aseguró que le parece "totalmente estúpido e inaceptable mantener estas medidas", ya que fomentan el alza de los precios en la alimentación animal, provocando que los ganaderos europeos sean poco competitivos.
Añadió también que las medidas son, en algunos casos, incoherentes, ya que al mismo tiempo se permite la importación de carne procedente de Brasil, "que sin duda ha sido alimentada con productos transgénicos que no han sido aprobados en Europa".