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En el campo se prepara un ajuste

La brusca caída de la soja y el maíz, que perdieron más de 100 dólares en el último mes, no ha hecho más que cambiar los números, hiriendo las cuentas en campos alquilados. Los más perjudicados: los productores chicos.
09/08/2008 00:00 hs

Como una profecía autocumplida, la próxima campaña de granos gruesos se va a parecer bastante a lo que los productores venían proyectando en pleno conflicto por las retenciones móviles: no sólo se usará menos tecnología por la suba de los costos, en promedio 50% más que el ciclo anterior, y se sembrará más soja para gastar lo mínimo indispensable, sino que habrá más gente alquilando a los pools de siembra y se notará fuerte la falta de financiamiento.

La brusca caída de la soja y el maíz, que perdieron más de 100 dólares en el último mes, no ha hecho más que cambiar los números, hiriendo las cuentas en campos alquilados. Los más perjudicados: los productores chicos. Según el productor Alberto Marchionni, de la zona de Hughes (Santa Fe), entre los anteriores precios y los actuales en el mercado los rendimientos de indiferencia para la soja en campos arrendados de la zona núcleo treparon de 3720 a 4250 kilos por hectárea y en el caso del maíz subieron de 9570 a 12.950 kilos por hectárea.

"En este escenario, los productores más chicos no queremos arriesgar. Entonces, directamente no vamos a sembrar maíz porque el costo es muy alto y no hay modo de financiar la siembra, si no es con fondos propios o crédito, porque los proveedores están pidiendo el pago de la semilla y los fertilizantes casi de contado. A la soja la hacemos con herbicida, sin fertilizantes y la semilla en general es de producción propia", dijo el productor José Barbieri, de Colón, en el norte bonaerense. Raúl Malisani, un productor del sur de Santa Fe, ya avisó por ejemplo que resolvió alquilarle sus 500 hectáreas de soja a un pool de siembra, "para así sacarme de encima todo este ruidoso problema y, en cambio, sólo seguir apostando a hacer pasturas para el tambo".

Como común denominador, al margen de la baja de los precios hay una notoria preocupación por la desaparición del crédito, lo que impactará sobre el nivel de inversión. "Otro motivo que llevará al productor a realizar la menor inversión posible es la falta total de financiamiento de proveedores y la retirada de las entidades bancarias. En fertilizantes también hay una falta de financiamiento y, si tenemos en cuenta que para producir una hectárea de soja se necesitan unos 120 dólares de fertilizantes contra 300 dólares de fertilizantes para maíz, claramente el productor se inclinará por la soja", apuntó Marchionni.

A muchos productores les queda la sensación amarga de haber perdido los mejores precios durante el conflicto. Ahora, precisamente, el escenario no es de planes para crecer más. "La idea es reducir un 20 por ciento lo que habíamos planeado, con lo que se reduce de maíz irá a soja", indicó Arnolfo Calvo, productor del sur cordobés. Calvo advirtió por el escenario en tierras arrendadas: "La rentabilidad se acerca a cero, según rindes promedios".

Fuente: Fernando Bertello - La Nación

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