En busca de hacer más eficiente la producción, la firma Brelis SRL ofrece equipamiento en pos de mejorar el rendimiento, comentó a Campo en Acción en la muestra a campo de estiercolero el titular de la firma, Norbert Brenner. “Con el paso de la edición 2013 de Mercoláctea surgieron nuevas oportunidades para la empresa, nos contactaron productores con quienes trabajamos en dos oportunidades con tanques estercoleros sólidos también para abonar, lo que resultó interesante al despertar al abonar orgánicamente en su campo”.
La zona de Carlos Casares, provincia de Buenos Aires, se caracterizada por la producción tambera y feed lot, comentó el productor Walter Pianaro a quien le resulto interesante la implementación de este equipamiento. “Brindamos servicios al agro, hacemos forrajes ensilados de forrajes con picadoras, recientemente incorporado al que estamos probando la parte de la estiercolera” dijo.
En el campo se puede observar, según Pianaro, la fertilización de lotes en general del tambo, “empezamos a batir las cavas (fosas) donde van al pasto la comida el estiércol todo lo que es el deshecho de la vaca”. Y agregó: “Estas cavas siempre estuvieron completas de estiércol, están bien encausadas”, donde “viene el camión estercolero, absorbe y con una capacidad de 18.000 litros los que son esparcidos por todo el lote” comentó Pianaro.
El estiercolero es un “tanque de 18.000 litros montado sobre un camión doble tracción con una bomba de vacío bastante grande, más o menos de 5 a 8 minutos es lo que carga y después tiene mucha versatilidad que el camión se mueve por si solo y lo hace muy rápido con una muy buena capacidad de trabajo” expresó el productor.
Acerca de la practicidad de este manejo, el productor comentó que “básicamente estamos en 25.000 Lars por hectárea, es una pastura donde hay Ray Grass y alfalfa que fue comida por la vaca hace unos 15 días y mosqueteada, desmalezada en realidad. Estamos incorporando esa pastura. Es un fertilizante natural que antes se perdía, pero ahora lo estamos incorporando en los campos que en realidad lo que siempre se hizo en Europa que desde hace 40 o 50 años que se viene haciendo lo mismo, en realidad quiere decir que esto realmente funciona.
Según Norbert Brenner, la ventaja es la aplicación de la bosta de los animales que se tienen encerrados, tanto chanchos y vacas. Se abona el campo lo que mejora la sanidad de la tierra a través de las microbacterias. Con muy poca aplicación, se mejora la vida bacteriana del suelo, obteniendo altos logros. Si realizamos un cálculo, una vaca o chancha madre nos permite la aplicación de una hectárea por año. Esta es la manera de calcular lo que se tiene de producción a abono orgánico del propio animal, provocando tener que gastar menos en abono químico.
De la redacción de Campo en Acción
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