La campaña 2010/2011 se iniciaba con condiciones desencontradas para el trigo. Por un lado las condiciones climáticas eran más mucho más favorables que las del año pasado, pero en lo económico los márgenes tenían perspectivas desalentadoras y complicaban las decisiones de implantación en los lotes trabajados por terceros. De esta forma, el inicio de la implantación se marcó por una moderada mejora en las intencionalidades empujadas por las mejores condiciones agronómicas pero frenadas por los indicadores comerciales.
A mediados de junio, cuando las labores de siembras marcaban el 30% de avance se produjo un cambio en la pendiente del precio nuevo del cereal. La evolución positiva, fue mejorando márgenes y, aunque continúa la incertidumbre respecto de la comercialización como telón de fondo, es de esperar que se superen las 4 millones de has de trigo en Argentina. Observamos que hay potencialidades en las principales zonas trigueras de Buenos Aires de incrementar aún más las cifras que exponemos en este trabajo. Citamos al este, el centro y sobre todo al sudeste de la provincia.
Señalamos en las imágenes de agua en el suelo las condiciones muy favorables en el SE de Buenos Aires. Con condiciones también térmicas a favor del cereal, el inicio de las siembras encontraba perfiles con reservas de agua más que adecuadas. De hecho las labores de siembra están trabadas por los excesos de agua que no permiten condiciones adecuadas de piso para el ingreso de las maquinarias.
Otro factor a tener en cuenta es el hecho de que se haya instalado desde julio un episodio de enfriamiento sobre el océano pacífico ecuatorial, con dudas aún sobre su intensidad, pero con proyecciones sobre la próxima campaña agrícola Argentina. Esto pone en jaque las posibilidades de recrear con éxito los cultivos de verano como soja en estas regiones. Esto refuerza las intencionalidades de trigo en el sudeste bonaerense que a pesar de los retrasos y tener sólo un progreso de 50 puntos sobre las coberturas proyectadas, tiene tiempo hasta la tercera o cuarta semana de agosto. También dispone de la capacidad de siembra necesaria para materializar las implantaciones en cuanto haya un desahogo de los excesos de agua.
Lo contrario sucede en el oeste del país, como en el sur de Córdoba, este de Buenos Aires y sobre todo en La Pampa. En esta última provincia nuevamente las condiciones de sequía tienen bajas posibilidades de revertirse. Citamos un informe climático que expresa que “pedir lluvias superiores a los 20 milímetros, necesarias para las camas de siembra en los próximos quince días para estas zonas mediterráneas es estadísticamente improbable”. “Por lo tanto requiere la aparición de eventos anómalos para concretar las ansiadas recargas. Los pronósticos y luego los sistemas precipitantes han sido consistentes con la estadística, al preferenciar al este en la oferta de agua”.
Destacamos también como se observa en el cuadro final, la importante recuperación de las coberturas trigueras en las provincias de Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, y Salta, que se encuentran dentro de la categoría resto de las provincias:
En Córdoba se observa un crecimiento aunque sigue estando por fuera de los valores de las anteriores campañas donde el total provincial oscilaba en las 750 mil y 1,25 millones de has. Las zonas de Laboulaye y Rio Cuarto han tenido pocas chances con el agua disponible en las siembras y han quedado con niveles apenas por encima de las coberturas de la campaña predecesora.
En el norte de la provincia de Santa Fe, se destaca la recuperación de las coberturas trigueras, por las positivas condiciones de partida. En el sur provincial los aumentos de siembras fueron más moderados.
Para los datos de la provincia de Entre Ríos se recurrió a la información elaborada por el SIBER de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
El avance en las tareas de siembra de trigo en la provincia de Entre Ríos puede dividirse en dos sectores, el centro-oeste provincial donde prácticamente se ha finalizado la siembra y el este donde se avanza a medida que los excesos de humedad en los suelos van disminuyendo.
El sureste de la geografía entrerriana es el que presenta el atraso más importante en cuanto a la cantidad de hectáreas concretadas y la mayor disminución en porcentaje de área con respecto a la campaña anterior.
De acuerdo al reporte de la Red de Colaboradores se presentan dos situaciones: la primera contempla a algunos productores que tienen la intención de seguir sembrando algunos lotes puntuales durante esta semana y la primera de agosto, ya que cuentan con los insumos correspondientes; y la segunda es la adoptada por aquellos que por lo avanzado del año calendario han decidido destinar los lotes que no se concretaron a la siembra de soja de primera.
Con respecto al estado fenológico del cultivo se pueden mencionar dos rangos: Los que se implantados en mayo - principios de junio que se encuentra en distintos estados de macollaje, en los cuales se están realizando las aplicaciones de fertilizantes nitrogenados y que en algunos casos han manifestado algún daño por efecto de las bajas temperaturas, sin que el mismo revista demasiada importancia.
El segundo segmento comprende los implantados durante junio - julio, los que se ubican desde emergencia hasta dos hojas. Cabe acotar que este segmento es el que abarca la mayor cantidad de superficie.
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario (GEA)
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