En un contexto en el que el trigo volvió a ganar protagonismo —impulsado por una campaña que superó expectativas y reposicionó al cultivo como una opción rentable— la discusión empieza a cambiar. Hoy, la diferencia está en lo que el productor puede controlar: sus decisiones. Desde la elección de la tecnología hasta el manejo a lo largo de la campaña, cada paso impacta directamente en el rendimiento y en el valor final. En ese recorrido, la clave está en cómo se combinan esas tácticas para transformar el potencial en resultados concretos.
Ese cambio también está redefiniendo la forma en que el productor toma decisiones. De manera creciente, el foco deja de estar en la elección puntual de insumos para pasar a la construcción de sistemas productivos más integrados. Porque el rendimiento no depende de una única variable, sino de cómo se articulan todas las decisiones a lo largo del ciclo.
En este escenario, la protección de cultivos se consolida como un factor determinante: no solo por su impacto en la sanidad, sino porque cumple un rol clave en la posibilidad de sostener el potencial de rendimiento del cultivo dándole mayor previsibilidad al resultado económico. En un contexto de mayor presión de enfermedades, malezas resistentes y variabilidad climática, el manejo eficiente se vuelve una condición necesaria para producir mejor.
Con esta mirada, Bayer presentó innovaciones en su portafolio de cereales, con foco en tecnologías de última generación y con la Argentina como uno de los mercados prioritarios para estos desarrollos. La propuesta se apoya en un enfoque integral que combina tratamiento de semillas, manejo de malezas, protección foliar y herramientas digitales, con el objetivo de acompañar al productor en todas las etapas de la campaña.
“Integrar innovación en protección de cultivos, prácticas y datos ya no es una opción: es la base para producir mejor. Desde Bayer acompañamos al productor campaña tras campaña con un portafolio que se renueva permanentemente para lograr más rendimiento, estabilidad y previsibilidad”, afirmó Hipólito Orsini, Líder de Portafolio de Protección de Cultivos de Bayer Cono Sur.
En línea con esta estrategia, Bayer participó en espacios clave de la agenda triguera, como A Todo Trigo 2026, donde presentó la charla “Resistencias en cereales y sanidad bajo presión: diagnóstico actual y nuevas estrategias”, a cargo de Leticia Borghi, Gerente Técnico de Fungicidas, Tratamiento de Semillas y Biológicos de Bayer Cono Sur, junto al especialista Marcelo Carmona. Además, impulsó un encuentro propio en el que propuso un abordaje integral del cultivo, con foco en el vínculo entre tecnología, manejo y resultados frente a una realidad productiva cada vez más compleja.
“En trigo, uno de los principales desafíos hoy pasa por anticiparse mejor a escenarios sanitarios cada vez más complejos. La eficiencia también se juega en la capacidad de hacer diagnósticos más precisos y definir estrategias de manejo que acompañen el potencial del cultivo durante toda la campaña”, señaló Borghi.
Una nueva generación de innovaciones en protección de cultivos
Dentro de este enfoque, la incorporación de nuevas tecnologías en fungicidas marca un punto de inflexión en la protección de los cultivos. En este marco, Bayer presenta Iblon Pro, un nuevo fungicida balanceado que incorpora la última generación de carboxamidas, con mayor persistencia y alta eficacia en el control de enfermedades clave. Argentina será el primer país en ofrecer esta innovación al mercado. Esta propuesta se traduce en plantas que se mantienen activas por más tiempo, con un impacto directo en el rendimiento y en la estabilidad productiva.
La propuesta de Bayer se consolida con un portafolio integral que incluye Acceleron Cereales Complete y Acceleron Cereales Essential, soluciones para el tratamiento de semillas diseñadas para proteger la producción desde el inicio. Estas tecnologías permiten lograr una emergencia más uniforme, mayor vigor inicial y un mejor establecimiento del cultivo, variables que inciden de manera directa en el resultado final de cada campaña.
A su vez, el manejo de malezas continúa siendo uno de los principales desafíos de los sistemas productivos. En este sentido, herramientas como Mateno Plus aportan un control eficaz de malezas difíciles desde la preemergencia del cultivo, combinando distintos modos de acción para responder a un escenario de creciente complejidad agronómica.
A esto se suma la digitalización, a través de FieldView, con el seguimiento de la evolución del cultivo, y el acompañamiento permanente de los equipos técnicos y comerciales de Bayer, que trabajan junto al productor en cada campaña para transformar datos y tecnología en mejores decisiones agronómicas.
“Detrás de estas soluciones hay años de desarrollo, investigación y validación en campo, en conjunto con productores y asesores de distintas regiones del país. Esa validación es la que permite trasladar la innovación a resultados concretos en condiciones reales”, explicó Orsini.
En este contexto, Bayer refuerza su compromiso con el desarrollo del trigo en la Argentina a través de una propuesta centrada en soluciones de protección de cultivos, que integra innovación, tecnología y acompañamiento técnico. La renovación constante de su portafolio y la incorporación de nuevas herramientas buscan aportar soluciones concretas para que el productor pueda tomar decisiones más informadas, proteger su inversión y avanzar hacia esquemas productivos más eficientes y previsibles.
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