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Estado de los cultivos Actualidad

El impacto de la lluvia en los granos gruesos

La situación de la soja es buena, ya que las lluvias fueron oportunas para recuperar el déficit hídrico, destacó el asesor técnico de Coopar, Claudio Lucca. Se esperan buenos rindes.
03/04/2014 15:03 hs

Como consecuencia del periodo extenso donde se alternaron lluvias con días de alta inestabilidad ambiental, aparecieron los problemas de plagas y enfermedades en los cultivos. Sin embargo, “siempre y cuando la situación climática no complique la recolección de soja y los lotes con maíz y sorgo que faltan levantar, esperamos una campaña aceptable”, afirmó el asesor técnico de la sucursal Nogoyá de la Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada, Claudio Lucca.

Lucca precisó que en el caso de la soja, “la situación es buena; las lluvias fueron oportunas para recuperar el déficit hídrico del que veníamos, producto de la ola de calor y las escasas lluvias en el primer tramo de implantación”.

Los cultivos sembrados presentaron, en términos generales, buen desarrollo y en el caso de la soja, se pueden esperar buenos rindes. En tanto, “los maíces de primera se cosecharon -en un alto porcentaje- con rindes bajos que varían de 45 a 70 quintales por hectárea, mientras los primeros lotes de sorgo comienzan a recolectarse con rindes variados, notándose un claro perjuicio por efecto de las palomas”.

Como consecuencia de este periodo extenso donde se alternaron lluvias con días de alta inestabilidad ambiental, aparecieron los problemas de plagas y enfermedades. “Con las plagas se tomaron los recaudos necesarios mediante la aplicación de agroquímicos. En este punto, destaco la importancia de usar insecticidas de nueva generación o en muchos casos, los denominados banda verde, que tienen una performance altamente superior (con mayor efecto residual, espectro de control, protección de la fauna benéfica y menor contaminación), frente a los históricos”.

Lucca agregó que además de la aplicación de insecticidas “se sumaron fungicidas para proteger y prevenir de las EFC (Enfermedades de fin de ciclo). Cabe destacar una enfermedad presente este año y en algunos lotes con bastante incidencia: la muerte súbita. Lamentablemente, no hay tratamientos químicos foliares que puedan controlarla, por lo que quienes tuvieron la presencia de este hongo, deberán tomar recaudos para el manejo y la toma de decisiones a futuro”.

Terminando marzo, “la campaña de protección de soja está finalizando; solo queda prestar atención a lotes de segunda que estén muy atrasados en su desarrollo”.

Escenario climático

La información provista por especialistas indica para lo que queda del periodo de cosecha, “un escenario climático que parece ser bastante tranquilo, con frentes de lluvias seguidos de descensos térmicos que limpiarían la atmósfera para arribar a cuatro o cinco días buenos, para avanzar en las labores. Sugieren que después de semana santa se marcaría una tendencia invernal, con fríos intensos alternando con días templados, y un periodo con menor aporte de agua hasta octubre”.

Plantación “aceptable”

En la zona de influencia de la sucursal Nogoyá de Coopar, la implantación de soja de primera “fue aceptable, aunque hubo lotes que debieron resembrarse parcialmente por los anegamientos, o encharcamientos que favorecieron el desarrollo de hongos de suelo (Damping off ), especialmente en los sembrados en octubre y la primera semana de noviembre; a partir de ésta última, las implantaciones evolucionaron bien. Los problemas reaparecieron en lotes sembrados muy tarde, que sufrieron la ola de calor que marcó una rápida perdida de humedad en superficie y causó -en muchos casos-, pérdidas de plántulas, sin descontar que los hongos de suelo siguieron afectando -aunque en menor medida- a las plántulas de soja. En ese caso ya no hubo resiembra, se las dejó como estaban y ahora esperamos que den lo que tengan que dar”.

Además, el calor de en enero “perjudicó a todos los cultivos, no solo a la soja sino también al maíz, donde se observó un efecto particular, ya que la planta se secaba de abajo hacia arriba. Cuando se ingresaba al lote de maíz, nos dábamos cuenta que más que un problema de falta de agua, era un exceso de temperatura. En el campo, los productores decían: ‘las plantas se están cocinando’”, ejemplificó.

También se refirió a la primera evaluación del maíz: “cuando se lo implantó, se logró un stand de plantas de buenas a muy buenas; luego, las condiciones fueron mejores y permitieron la definición del número de granos e hileras por unidad de espiga. Si se realizaba una proyección a futuro de lo que podían dar, considerando los componentes del rendimiento, era posible presagiar maíces con rindes de 80 a 110 qq/ha; pero en la actualidad, con la cosecha de maíz de primera en un 70 por ciento de avance de recolección, observamos que los lotes dejan un resultado muy por debajo de lo esperado, con rindes que varían de 45 a 70 quintales, para los mejores. En cuanto a los lotes de maíz de segunda, la expectativa es buena, están con buenas condiciones hídricas, y si bien tuvieron muchos problemas sanitarios, creo que el resultado será positivo, pero hay que esperar”.

En la soja, ese período de calor no fue tan impactante, aunque “los grupos cortos lo sintieron porque tuvieron menor carga de vainas y aunque se los vio bien, el rinde está mostrando un impacto negativo. En la soja tardía o grupos de madurez mas largos se sintió menos, pero hay que reconocer que la ola de calor y la falta de humedad, afectó en algún grado al cultivo”.

La cosecha

Por el clima, hubo algunos problemas en la recolección del maíz, a principios de marzo, particularmente en la zona este, donde las tierras son más complicadas. En cuanto a la soja, con los primeros lotes listos para cosechar, “esperamos que el patrón climático nos acompañe, con menos frecuencia de lluvia que nos permita recolectar para mantener la calidad”. “Por el momento y con un clima mas estable, se avanza bien”.

Siempre atentos

El profesional aconsejó a los productores “estar atentos a las proyecciones climáticas para los próximos meses”. “Hay cierta incertidumbre con los informes meteorológicos, ya que no son claros y no sabemos bien que periodos nos tocará afrontar con la campaña de granos gruesos. Hay lotes que soportan doble cultivos y hay otros que no, porque las características del suelo no lo permiten. Las distribuciones de lluvias están mostrando una tendencia a cambiar (de seguir esta proyección de lluvias intensas en poco tiempo, el factor almacenaje de agua en suelo pasa a ser clave: los lotes que no posean esta propiedad requerirán un análisis especial)”.

Cada agropecuario “deberá evaluar un potencial de rinde de su campo, que deberá estar acompañado de un análisis económico para ver si le es rentable o no, y a partir de allí, evaluar si hará un doble cultivo (en invierno, trigo o colza, seguido luego de soja) o si pasará directamente a la soja de primera, maíz o sorgo”.

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