Desde la Fundación aseguran que la actividad agropecuaria ya no tiene más margen para que le saquen recursos mediante diversos mecanismos tributarios y eso es lo que se busca demostrar a las autoridades.
La entidad tiene un índice de referencia que cuando se construyó los márgenes de rentabilidad ya eran negativos.”No podíamos creer que con un rendimiento promedio nos dé así, en el caso del maíz por ejemplo, por los costos de intervención que tienen, daban negativos”, aseguraron desde la Fundación.
“Los productores llevan adelante su negocio y obviamente como cualquier empresario pretenden maximizar su beneficio y también es cierto que desde otros ámbitos empresariales existen números muchísimos más bajos”, señalaron directivos de la entidad en declaraciones radiales.
FADA tiene pendiente para el año que se iniciará en pocas horas más comparar la participación del Estado en la renta: “No con la idea de que presionen más a otros sectores sino con la intención de contradecir la idea general que se tiene que el sector agropecuario de producción primaria no aporta”.
Desde FADA aseguran que con los números que disponen se dan cuenta que la actividad agropecuaria aporta mucho y además duele a los pueblos del interior que ese dinero no se vea reflejado en los pueblos donde cada uno de ellos viven.
Por ejemplo, “en el caso de ganancias e IVA el 32 y 44% respectivamente vuelven a las provincias entonces de alguna manera es un aliciente. Pero si hablamos de los impuestos de créditos y débitos bancarios y el derecho a exportación son el 14 y el 15% lo que vuelve es muy poco”, consignaron en la entidad.
“Nosotros venimos midiendo la presión fiscal (al agro) trimestralmente. Hemos visto que se ha movido entre 73 y 76 por ciento pero nunca deja de ser muy elevada. En el índice tomamos los cuatro principales cultivos: soja, maíz, trigo y girasol y lo que hacemos es tomar promedios a nivel nacional de rendimiento, de precios, de costos, de comercialización, de fletes incluso”, concluyó el informe.
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