En un clima que combina la impaciencia con el malestar y la sensación de que pese a la anulación de las retenciones móviles el diálogo con el Gobierno sigue siendo casi inexistente, el campo se prepara para retomar las protestas en distintos puntos del país.
Justo un mes después de que el proyecto del Gobierno para aprobar el nuevo esquema de retenciones fuera sepultado por el voto en contra del vicepresidente Julio Cobos, los ruralistas prevén organizar asambleas en Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y La Pampa.
Tractorazo y asamblea. La atención estará centrada en la reunión convocada por Alfredo De Angeli en el kilómetro 53 de la ruta 14, uno de los puntos más emblemáticos de la protesta rural. "Vamos a ver como seguimos, porque la verdad es que con lo de las retenciones no se resolvió nada", planteó el presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos.
"No sé si hay ganas de cortar rutas o no, pero sé que la gente se quiere volver a manifestar, vamos a ver de qué forma", añadió el dirigente, para quien el escenario de la nueva fase del conflicto "debe ser el Congreso de la Nación", donde espera que se discuta un plan nacional agropecuario.
Eduardo Buzzi, titular nacional de Federación Agraria, por su parte estará mañana al frente de un tractorazo en la ciudad santafecina de Villa Constitución. Además, el martes se organizará un encuentro triguero en Bahía Blanca y el sábado uno ganadero en Olavarria.
En La Pampa, en tanto, hay consenso para regresar a las manifestaciones. Pero la decisión se aprobará mañana en una reunión que se llevará a cabo en la sede de la Asociación Agrícola Ganadera de la provincia. Durante más de dos meses hubo en el distrito unos veinte piquetes contra las retenciones móviles.
Críticas cruzadas. En este clima, el Gobierno y el agro volvieron a intercambiar duras acusaciones.
"En el gobierno nacional nadie se hace cargo de las trabas que se le imponen a la exportación de productos agropecuarios y esto hace que el productor entienda que participa del juego del gran bonete", planteó el vicepresidente de la Rural Hugo Luis Biolcati.
En la misma línea, reclamó que la Casa Rosada atienda reclamos como la problemática de la carne, el trigo la leche y las compensaciones que, afirmó "no llegan al productor".
Interlocutor. Por otra parte, el dirigente cuestionó el margen de acción del secretario de Agricultura, Carlos Cheppi. "La Oncca [Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario]teóricamente está bajo la órbita de Agricultura pero el día que Cheppi pueda dominar [al titular de la Oncca, Ricardo]Echegaray, vamos a hacer una fiesta porque se le escapa todo el tiempo", señaló.
Enseguida, Biolcati avanzó con un ejemplo. "Agricultura dice una cosa, la Oncca le saca otra al revés, te cierran la exportación o bien porque la Secretaría de Comercio no le firma o porque la Oncca no da el Registro de Operaciones de Exportación: así, realmente no se sabe con quién hablar realmente".
"Hace unos pocos meses, pensaba que era un poco de ideología y de no querer perder batallas y hoy creo que bastante es por inoperancia e ignorancia", remató el dirigente.
Por deporte. La réplica oficial quedó a cargo de Echegaray. El funcionario consideró que la vuelta a las protestas "es lamentable" y evaluó que el reclamo rural "se va transformando más en una situación de presión política y no técnica".
"No es saludable para los argentinos que los dirigentes rurales se sumen a la cabalgata deportiva de las críticas por la crítica misma, donde no se visualiza más que una protesta", arremetió Echegaray en declaraciones radiales consignadas por la agencia DyN.
LA NACION