El día en que la Selección Argentina debutó en el mundial de Sudáfrica viene ideal para repasar la relación bilateral con la economía más importante de África (representa el 25% del PBI de ese continente). Es que es un cliente cada vez más importante para la cadena agroindustrial argentina, que concentra más del 70% de las exportaciones nacionales a este país.
¿Qué le vende la Argentina a Sudáfrica? Sobre todo harina y pellets de soja, un insumo clave para la producción de distintos tipos de carne y otros alimentos. Este subproducto de la molienda del poroto de soja, que sale del complejo exportador de los puertos del Gran Rosario, representa el 26% de las ventas argentinas a este destino y en el 2008 generó divisas por 263 millones de dólares.
Pero, el campo argentino también embarca hacia Sudáfrica trigo, aceite de soja y girasol, jugo de uva (incluido el mosto) y distintos productos del sector petrolero (aceites y gasoil, sobre todo). En total, las exportaciones argentinas a Sudáfrica llegan a los 1.013 millones de dólares (ver cuadro). El saldo comercial es muy favorable, ya que en el 2008 el país africano le vendió a la Argentina minerales y otros productos por un valor de 220 millones de dólares.
Sudáfrica es un importador neto de alimentos porque sus campañas agrícolas son muy irregulares y no garantizan el autoabastecimiento. La principal causa es el clima. En promedio llueven entre 400 y 500 milímetros por año (sólo en la primavera y en el verano). Y es habitual que se produzcan largos y severos ciclos de sequías que “queman” los cultivos. En la región de Johannesburgo y Pretoria, el paisaje más típico es la famosa “sabana” de largos y secos pastizales amarillos que alcanzan el metro de altura.
Sudáfrica logra una cosecha de maíz que con todo el viento a favor supera las 10 millones de toneladas, pero con caídas importantes a menos de 7 millones de toneladas cuando el clima no acompaña (como sucedió en el 2006 y en el 2007). En trigo logran campañas más estables, por el clima templado de los lotes cercanos a Ciudad del Cabo la zona triguera , con un volumen que oscila alrededor de las 2 millones de toneladas. Hay 3 millones de cabezas de ganado y una baja producción de soja (entre 200.000 y 400.000 toneladas).
Son números un poco “cortos”, para un país que tiene más de 48 millones de habitantes, con una presión demográfica significativa por las más de 30.000 personas que emigran por mes de los países limítrofes (Botswana, Zimbawe, Zambia y Swazilandia, entre otros).
Sembradoras y silobolsas
Como Sudáfrica necesita ser más eficiente y competitivo para producir alimentos, las fábricas de maquinaria agrícola de Santa Fe (en la provincia se localiza casi la mitad del cluster fierrero) tienen margen para crecer en este mercado. Hasta ahora, sobre todo se venden las sembradoras, pulverizadoras y tolvas que se fabrican en Las Parejas, en plantas como las de Ombú, Apache y Super Walter. Y los sudafricanos también compran las embolsadoras y extractoras de granos que se hacen en Sunchales (Richiger) o en San Francisco (Akron).
Sudáfrica es uno de los 10 mercados de exportación más importantes para la maquinaria agrícola nacional y mueve unos 4 millones de dólares por año. Campolitoral pudo confirmar que la ventaja competitiva de la Argentina es el capital tecnológico de la siembra directa y todo la experiencia que se acumuló para superar los límites de la infraestructura de acopio con los silobolsas. Se proyecta que el paradigma de la siembra directa va a comenzar a crecer en los lotes del sur de África (por ahora, sólo un 10% de los cultivos se implantan con “directa”), y con el concepto viajan “los fierros” argentinos.
Durante el Mundial, un selecto grupo de productos nacionales participarán de un “Bar Temático Argentino”, que también será el bar oficial de la Selección Argentina, en el centro comercial “Mandela Square” en Sandton (un suburbio de Johannesburgo). La gente va a poder desgustar dulce de leche San Ignacio y La Salamandra, alfajores Havanna, yerba mate del establecimiento Las Marías, chupetines Lheritier y los chocolates de El Turista, entre muchos otros productos.
“La actividad se enmarca en la estrategia de promocionar productos argentinos en lugares de alto impacto turístico, donde los consumidores pueden degustar las cualidades de la mejor oferta nacional en productos con alto valor agregado”, informaron desde la Fundación Export.Ar, que promociona esta actividad de difusión que también se realizó en el Mundial de Alemania (2006).
Campolitoral - Gastón Neffen
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