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Perspectiva Actualidad

El 2008, con una fruta bajo el brazo

Entre enero y noviembre del 2007, se concretaron ventas externas de más de 1,5 millón de toneladas de frutas frescas por cerca de 900 millones de dólares. Según el pronóstico de Agricultura, en el 2008 la exportación de frutas crecerá otro 10%.
05/01/2008 01:00 hs

El mundo está pidiendo que "le manden fruta" y la Argentina acata con gusto. Hace 30 años, desde estas pampas, ya se exportaban productos frutícolas, aunque en cantidades homeopáticas y por valores que no conmovían, ni movían la balanza comercial.

Hoy la historia es bien distinta: entre enero y noviembre del 2007, se concretaron ventas externas de más de 1,5 millón de toneladas de frutas frescas por cerca de 900 millones de dólares. Y hay más: según el pronóstico de Agricultura, en el 2008 la exportación de frutas crecerá otro 10%.

A esto, se le suman las exportaciones de frutas finas (también conocidas como berries o frutos rojos), en especial arándanos y frutillas, que también dieron el batacazo en enero-noviembre del 2007: superaron las 16.000 toneladas por un valor de más de 70 millones de dólares (un 22% más que en igual ciclo del 2006).

Conclusión: entre las convencionales y las finas, sumamos casi 1.000 millones de dólares, todo por armar en contraestación la ensaladita de fruta de muchos países del hemisferio norte.

"El repunte se dio a partir de 2002, cuando se pasó a un perfil de producción y el PBI comenzó a crecer, especialmente en las ciudades del interior. En 2003 se dio un importante salto a frutas como berries y uvas", dijo Juan Martín Rosauer, de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI). En un congreso internacional del sector realizado recientemente, sostuvo además que "si analizamos los números de la actividad, veremos cómo el país experimentó un crecimiento en las inversiones en infraestructura y en tecnología -empaque, etiquetado y conservación-".

Según datos del Senasa, en la comparación interanual las exportaciones de frutas frescas de enero-noviembre de 2007 muestran un incremento del 23% en divisas y del 13% en volumen respecto a los envíos realizados en el mismo período de 2006. En frutas de pepita, manzanas y peras ocuparon el primer lugar del podio. En cítricos, los limones estuvieron a la cabeza, seguidos por naranjas y mandarinas, con un incremento del 12% en volumen y del 19% en divisas respecto al 2006.

Claro que no todas son sonrisas. En diálogo con Clarín Rural, Carlos Alberto Borocci, secretario de la Federación Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, manifestó la "profunda preocupación" de la entidad "por el muy bajo nivel de las pre-liquidaciones estimadas para la cosecha realizada durante el 2007 que oscilan entre los 35 y 50 centavos de pesos, inferior al costo de producción estimado en 51. La mayoría de los productores ha estado percibiendo entre 32 y 40 centavos de pesos por kilo de manzana, lo que pone en serio riesgo de exclusión al pequeño y mediano productor".

La entidad exige "un equilibrio en la distribución de los ingreso por la venta de peras y manzanas en el mercado interno y en el externo, cuyos precios superan hoy los 5 pesos promedio el kilo en el mercado interno y por encima de los 7 pesos en el mercado de exportación", dijo.

"Del mismo modo que se le exige al productor la trazabilidad sanitaria, la Federación solicitará la trazabilidad comercial que le permita al productor afrontar el costo de producción para peras y manzana de 66 centavos de pesos por kilo establecidos, dentro del marco de la Ley de Contractualización Frutícola de la Provincia de Río Negro, para la temporada 2008", comentó Borocci.

Esgrimen sus razones: "los costos de producción -sólo la mano de obra intensiva representa el 60%, a lo que se debe agregar combustibles, fertilizantes y plaguicidas, entre otros - ocupan más de un 90% del total y representan un alto impacto para el sector del pequeño y mediano productor que se encuentra en una situación muy crítica para soportar futuros aumentos. La falta de rentabilidad de los pequeños y medianos productores, no del sector frutícola en general, hace que aún estén pendientes algunas tareas culturales por no contar con los recursos necesarios", sostuvo Borocci.

Las chicas finas

En 10 años las frutas finas aumentaron exponencialmente su presencia en el país. Es que son una opción que arroja buenos márgenes en exportación y que conquista usos agroindustriales. Pueden dividirse en berries -de sabor acidulado-, como la frutilla, la frambuesa, los arándanos, la grosella y la mora. Y los cherries, que incluyen las guindas y cerezas.

"Se espera un consumo mundial creciente en fresco y congelado, mientras que para el mercado local se estima mayor demanda de frambuesa y moras frescas. También será creciente el requerimiento interno de berries por parte de la industria. La fortaleza de la demanda incentivará un incremento de la producción, que sería de mayor magnitud en los casos del arándano y de la frambuesa", asegura en un informe el Ing. Agr. Iván Bruzone.

En tanto, un estudio de la Secretaría de Agricultura señala que la tendencia de crecimiento será sólida mientras se consolide y amplíe el perfil de consumidores dispuestos a pagar precios más elevados de los que se pagan por frutas tradicionales, valorando a los berries como una "delicatessen".

La cuestión es que los frutitos del bosque vienen con viento en popa. En el plano exportador, el arándano ocupó el primer lugar en divisas con envíos por cerca de 7.000 toneladas y casi 57 millones de dólares, con EE.UU. como principal destino (para los tradicionales "blueberries muffins" del desayuno). También se registraron exportaciones del producto a Gran Bretaña y Holanda, entre otros mercados. En tanto, el berry más exportado en volumen fue la frutilla con envíos de 9.501 toneladas y un valor que superó los 14 millones de dólares.

Fuente: Liliana Cobelo - Clarín

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