La muerte de un grupo de obrajeros misioneros, entre ellos un matrimonio y su pequeña hija, en un accidente ocurrido en la ruta 14 en Corrientes, cuando viajaban desde Bernardo de Irigoyen a Chajarí para trabajar en el desmonte de un bosque de eucaliptos dejó en claro la gran presencia de trabajadores "golondrinas" en territorio entrerriano.
La trágedia ventiló el grave problema de la explotación, en especial en la zona rural, porque ninguna de las víctimas que venía a trabajar a Entre Ríos tenía libreta laboral, según informó la Policía de la vecina provincia.
Cada temporada, unas 2.000 personas llegan a Entre Ríos desde Misiones, Corrientes, Tucumán y Río Negro, en pos de una esperanza de trabajo, según exhiben los registros oficiales.
Los datos brindados por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), único ente autárquico de derecho público no estatal en el que deben inscribirse todos los empleadores y trabajadores rurales del país, revelan que estimativamente en Entre Ríos cada cinco trabajadores rurales hay dos en negro.
El Renatre se encarga de expedir la libreta del trabajador rural, administrar el Sistema Integral de Prestaciones por Desempleo y fiscalizar el cumplimiento de la ley vigente, la cual tiende a evitar el desarrollo del trabajo rural en negro.
En la provincia hay 6 millones de hectáreas productivas, en las que trabajan un promedio de 35.000 trabajadores rurales que dependen de aproximadamente 12.000 empleadores, según los datos ofrecidos por el delegado provincial de Renatre, Eduardo Piaggio.
En la costa del Uruguay se detecta fundamentalmente la presencia de trabajadores golondrina en mucho mayor cantidad que sobre la del Paraná.
Control privado
Piaggio aclaró que "los controles los realizan dos empresas privadas, Trivio y Gregard". Ambas firmas aplican multas que van desde los 80 pesos hasta 5.000 pesos y en caso de repetición puede haber clausura del establecimiento.
"Estamos creciendo gradualmente. Todo el sector agropecuario debe estar inscripto, ya que nosotros estamos más allá de cualquier sindicato y tenemos que registrar a todos los trabajos, formal y no formal", destacó Piaggio, quien señaló que la intención del Renatre es "cambiar la estructura del sector, puesto que antes el trabajador trabajaba por la comida". De inmedito, el delegado destacó que la libreta de trabajo prueba dependencias laborales. "La relación laboral formal otorga todos los beneficios establecidos en la legislación", detalló.
Uno de los beneficios del trabajador que tiene libreta y trabaja bajo el cumplimento de las normas es la prestación de un fondo de desempleo. "Según la actividad el trabajador puede cobrar un mínimo 200 pesos y un máximo 400 pesos que pueden ir de una cuota a 12".
Preocupado
"Me preocupa tu preocupación por saber cuántos trabajadores en negro hay", dijo Roberto Planes, delegado de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) ante la consulta periodística.
Fuente: UNO