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Con la excepción de la región centro sur el país, la chicharrita se extendió en la Argentina y el Uruguay, aunque su presencia sigue siendo mucho menor a la del año pasado, de acuerdo con el relevamiento del 14° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que analizó 379 localidades entre el 8 y el 23 de febrero de 2025, más nueve en suelo oriental. El incremento era previsible, en momentos en que está promediando el verano y hay enormes superficies implantadas con maíz, el cultivo que hospeda y alimenta a esta plaga monófaga.
En el Litoral también se registró un aumento en la cantidad de localidades con presencia del vector, con un incremento de 19% en la categoría de más de 21 adultos, principalmente en la provincia de Entre Ríos. Sin embargo, esta zona agroecológica se caracteriza por un predominio de maíces tempranos, de los que “el 73% se encuentra en estadios reproductivos avanzados”.
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Se observa que en el NOA, zona endémica, hubo un incremento de 18% de las localidades que capturaron más de 50 adultos por trampa. Lo positivo es que en el 80% de las 51 localidades analizadas en esta región los maíces se encontraban en estadios fenológicos avanzados (desde vegetativos tardíos hasta reproductivos), con lo cual ya superaron el período de susceptibilidad al complejo de achaparramiento del maíz.
En la otra zona endémica, el NEA, es donde aparece la preocupación principal: se registró un aumento significativo de la presión de la plaga, fundamentalmente en Santiago del Estero, Chaco y Santa Fe. Allí, de las 76 localidades relevadas, el 23% tiene maíces en estadios fenológicos vegetativos tempranos a intermedios, es decir, susceptibles. Especialmente en los lotes con siembras más tardías, los expertos consideran crucial continuar monitoreando para seguir generando información sobre la dinámica poblacional, anticipar posibles aumentos y mitigar su potencial impacto.
En la región del Centro Norte, casi la mitad de las localidades (47%) no registraron presencia del vector. Aunque la presión de la plaga aumentó, particularmente en el noreste de Córdoba y el norte de Santa Fe, el 82% de los cultivos de maíz también se encuentran en estadios entre vegetativos tardíos y reproductivos.
En cambio, la región Centro-Sur no registró cambios respecto de la medición previa, y más del 96% de las localidades permanecen sin detectar Dalbulus maidis en las trampas cromáticas adhesivas. Por otra parte, el 94% de los cultivos de maíz de la región se encuentran entre la etapa de vegetativo tardío y fases reproductivas avanzadas.
¿Cómo está este paso, el último informe, así lo vayas confeccionando? Bueno, lo positivo que les mostrarlo hoy es que en general han aumentado, sobre todo en la zona endémica, pero fíjate que la mayoría de los maíces ya se encuentran de mayor concentración ahí, que es donde hago las correlaciones, ya se encuentran vegetativos, tardivos, reproductivos, ya están fuera del periodo de susceptibilidad del achaparramiento. Creo que es el mensaje más fuerte.
“Aunque los maíces estén fuera de peligro con la chicharrita, hay que seguir monitoreando, porque es importante conocer la dinámica poblacional de la plaga en las diferentes zonas agroecológicas para desarrollar estrategias efectivas de manejo”, dijo Alejandro Vera, investigador de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y coordinador de la Red.
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