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La crisis Actualidad

De Urquiza convoca al sector lácteo

El conflicto por el precio de la leche, que hasta ahora sumerge en una gran desorientación a productores e industriales, parecería entrar en la recta final.
24/12/2007 00:00 hs

Anteayer, poco después del mediodía, se comunicó a los miembros del Grupo Lácteo la invitación del secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, a una reunión que presidirá en su cartera el jueves próximo y a la que también asistirán representantes de los gobiernos de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

Según interpretan algunos de los que participan en las negociaciones, ésta sería una clara señal de que en el más alto nivel político esperan que se alcance un acuerdo a partir de la mediación de Urquiza y no ya por la intervención del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Esta lectura, sin embargo, es todavía una especulación, pues otras fuentes aseguran que, lejos de quedarse al margen, Moreno ha presionado a las industrias para que reúnan el mayor número de productores y así intentar –sin la resistencia de los dirigentes– la aceptación de su propuesta de acuerdo, justo en el mismo momento en que se desarrollaría el encuentro de trabajo con Urquiza. Según trascendió, el contacto directo con los tamberos sería en Sunchales y en General Rodríguez. La Nacion intentó confirmar la versión, pero no obtuvo respuesta de las industrias que organizan la convocatoria. Lo que ha mostrado el conflicto es, más que una dificultad de diálogo entre productores primarios e industriales, la puja de poder entre dos áreas del Gobierno, que lejos de priorizar la resolución de problemas de alto impacto en la sensibilidad del consumidor y en la de uno de los más fuertes sectores económicos están pendientes de su construcción de fuerza.

Como se ve, las negociaciones están condicionadas en gran medida por esa pulseada virtual, que tarde o temprano definirá un escenario en el que se resuelva la coyuntura, pero no necesariamente en el que se logre la articulación de las partes que integran el sector, tarea de mediano y largo plazo.

Según Claudio Ersinguer, productor y dirigente de la Cuenca Mar y Sierras, la estrategia de Urquiza supone una clara diferenciación de la de Moreno, pues según espera, con la inclusión de funcionarios de las provincias lecheras, tal vez se pueda avanzar sobre el modelo de acuerdo que la producción empezó a consensuar con la industria en Santa Fe. El objetivo de esta propuesta sería un sistema de compensación de precios basado en el alto valor de la leche en polvo en el mercado externo, que permitiría subsidiar una canasta de productos de consumo básico y no toda la gama de derivados, a las que acceden los consumidores de más alto poder adquisitivo.

En la mesa con Urquiza, estima Ersinguer, podría plantearse también una proyección de la producción de leche en 2008, pues habría gran preocupación por la actual caída en los volúmenes debido al impacto negativo del clima y a las decisiones políticas que afectan al sector.

Por su parte, Roberto Socin, integrante de la Mesa Nacional de Productores de Leche, espera con cautela, aunque también con cierto optimismo, el diálogo con Urquiza, pues "se jerarquizará el ambiente de trabajo", condición que permitiría articular intereses políticos y los propios de la producción primaria y la industrialización.

En su opinión, lo más importante por resolver es un marco en el que el negocio resulte previsible. Por empezar, "una tregua en el precio" (mantener en diciembre los valores pagados al tambero en noviembre, tal como se acordó en Santa Fe la semana pasada, de manera de recibir 83 centavos de peso por litro y no los 78 centavos que anunció el ministro de Economía, Martín Lousteau).

Esto también implicaría volver la mirada sobre otras cuestiones imprescindibles, como la formación de los precios a partir de los datos reales del mercado, saber cuál es la demanda de leche a nivel local e internacional (para evitar las cíclicas crisis por caídas de precios) y la búsqueda de transparencia en la diferencia de precios de la tranquera del tambo al consumidor.

Incertidumbre

Se sabe que a Guillermo Moreno no lo caracteriza la humildad de bajarse de una negociación tras aceptar el fracaso de sus propuestas. Por esa razón, a algunos de los que observaron en los últimos días su trato despectivo y hasta mandón sobre otros funcionarios, con la intención de imponer su punto de vista, les cuesta creer que abandone el conflicto del sector lechero así nomás. Sobre todo, teniendo en cuenta lo que esto significaría como costo político.

Desde tal perspectiva, tal vez la última jugada de Moreno sea el intento de persuadir a cientos de tamberos proveedores de dos de las principales industrias a adherir a una propuesta que, según trascendió, no incluiría precios específicos para la producción, sino un valor una referencia de 2770 dólares la tonelada de leche en polvo para la exportación. Por otra parte, el Estado se comprometería a subsidiar la industrialización de la leche en 15 centavos por litro y se crearía un fondo para compensar a las firmas que adquieran la materia prima a mayor costo. También se evalúa compensar al productor con el maíz, táctica ya empleada a principios de 2007.

Mientras el diálogo entre las partes en conflicto parece querer destrabarse, un poco por el desgaste del tire y afloje y otro poco por el riesgo de nuevas medidas de fuerza, se espera que el marco político del acuerdo esté despejado de mezquindades de escritorio. Lo que aún no se vislumbra es una política de desarrollo para el sector.

Fuente: La Nación

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