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De Angeli, un nuevo líder tironeado entre el agro y la política

Desde que su nombre cobró notoriedad como la cara más visible de la protesta agropecuaria que paralizó el país, a De Angeli lo llaman productores de todas las provincias para escuchar sus reflexiones sobre cómo solucionar los problemas del campo.
09/04/2008 00:00 hs

A Alfredo de Angeli, presidente de la Federación Agraria seccional Entre Ríos, le llueven invitaciones de todo el país. Desde que su nombre cobró notoriedad en los medios como la cara más visible de la protesta agropecuaria que paralizó el país durante 21 días y le propinó a la Casa Rosada su primera derrota política, este chacarero bonachón parece haberse convertido –salvando las distancias– en el Juan Carlos Blumberg de Cristina Fernández, el hombre que, tras el secuestro y asesinato de su hijo Axel en 2004, hizo temblar a Néstor Kirchner por su poder de convocatoria y hasta lo obligó a cambiar estrategias y leyes en materia de seguridad con sus masivas marchas al Congreso y la Plaza de Mayo.

Es que, apenas se bajó del piquete en la ruta 14, a De Angeli empezaron a llamarlo productores de Buenos Aires, Chaco, Santa Fe, La Pampa y otras tantas provincias para escuchar sus reflexiones sobre cómo solucionar los problemas del campo. El fin de semana pasado encabezó un acto masivo en Azul y lo recibieron casi como a un ídolo popular. Más aún; en el fragor de la lucha, entre muchos de los productores autoconvocados contra las retenciones a la soja impuestas por el Gobierno comenzó a gestarse la idea de institucionalizar ese movimiento con el propio De Angeli a la cabeza.

"Hay muchos chacareros que no se sienten representados por las cuatro entidades del campo (Coninagro, Cra, Sociedad Rural y Federación Agraria) y lo quieren como su líder", contó a El Cronista una fuente del sector. Sobre este asunto, por ahora De Angeli, no dijo ni mu. Mientras, se recluye por unos días en el campo de 800 hectáreas que maneja con su hermano mellizo, Atilio, en la zona de Entre Ríos.

Lo cierto es que no sólo los pequeños productores tentaron a De Angeli. En medio del descreimiento actual de la sociedad con sus dirigentes políticos, no falta ahora quien busca aprovechar su buena estrella para atraerlo a la política.

"Siempre tuve ofrecimientos para hacer política, pero no. Ahora no puedo escuchar a nadie porque este es el peor momento para eso. Sólo estoy preocupado por solucionar este problema", dijo el propio interesado en los últimos días, cuando alguien le preguntó por esa posibilidad. De hecho, no sería extraño que el propio Gobierno intente acercarlo a su redil para neutralizarlo. Kirchner lo hizo con Blumberg en su momento, antes de combatirlo, pero éste terminó probando suerte en la vereda opositora y no le fue nada bien. Claro, el padre de Axel tenía muchos flancos débiles para explotar: desde un pasado cuestionado y un discurso autoritario, hasta un título falso de ingeniero que, cuando salió a la luz, terminó de apagar su estrella.

En cambio, De Angeli, parece tener un pasado intachable. Con fama de justiciero, lleva años de lucha reclamando mejoras para los chacareros. Y no sólo eso. En los últimos tiempos también se convirtió en uno de los principales referentes de la protesta de Gualeguaychú contra la pastera Botnia, en el piquete de Arroyo Verde y encabeza el ala más dura de los asambleístas. ¿Su anécdota más conocida? En los ‘90 devolvió un maletín lleno de dólares que encontró por casualidad, pese a estar asediado por las deudas. ¿Nace un nuevo líder político?

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