De la mano de la importante alza en la recaudación fiscal, que se apoya fuerte en los derechos de exportación, el Ejecutivo nacional salió ayer a buscar aliados entre los gobernadores para mantener sin cambios esas alícuotas, en medio de la batalla parlamentaria que se avecina.
En ese contexto, la presidenta Cristina Kirchner prometió que mantendrá el Fondo Solidario de la Soja, que se nutre del 30% del total de retenciones que ingresan (unos u$s 2000 millones anuales) por las ventas externas del complejo sojero y que desde marzo de 2009 se coparticipa con las provincias y municipios.
"El Fondo Solidario por primera vez distribuye equitativamente los derechos de exportación. Para las provincias son unos cuantos mangos mensuales", manifestó Cristina para inmediatamente fustigar al sector rural: "¿Cómo vamos a sacarle a los pobres para darle a los ricos?".
La jugada oficial tiene en claro la importancia para las arcas provinciales que ha adquirido el Fondo Solidario de la Soja. De acuerdo con un trabajo del de Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraff), en julio, esas transferencias fueron récord: crecieron 153% interanual hasta $ 862 millones.
Y seguramente la promesa de continuidad de esos recursos pesará en la discusión parlamentaria de las próximas semanas. Hoy dirigentes de la oposición y ruralistas intentarán consensuar un proyecto de rebaja de retenciones. "Se busca avanzar en un consenso, con segmentación incluida. Si no podemos ponernos de acuerdo hoy, va a ser difícil avanzar en comisión y en el recinto", comentaban los organizadores del encuentro.
Tras apelar a los gobernadores, y sus representantes en el Congreso, para mantener las retenciones tal cual están, la Presidenta se encargó de cuestionar a los dirigentes rurales. Sin nombrarlo, apuntó contra el presidente de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati. "Dijeron que íbamos a tener que importar leche, carne, que no iba a haber trigo. Y hoy tenemos una cosecha que va a superar los 100 millones de granos y no se exporta carne porque hoy conviene más vender al mercado interno", remarcó Cristina.
A Biolcati también lo volvió a criticar el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien definió al líder rural "un pobre tipo con plata. Y mientras las cámaras de engordadores de ganado vacuno, los criadores de cerdos y la industria aviar alertaron que una baja de retenciones puede presionar los precios finales internos, reapareció María del Carmen Alarcón, quien fuera aliada del agro en 2008 y desde el año pasado es secretaria de Integración Nacional: "Están hablando (los dirigentes del campo) de algo que no se condice con la realidad de los productores".
El Cronista - Paula López
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