De hecho, en el sector se recuerda que las lluvias mejoraron el clima de negocios al punto que en el primer trimestre del año la facturación por ventas de estos productos creció 148%, según cifras publicadas por el Indec. Y la reactivación se nota también durante este período. Así lo indicaron empresas consultadas en la 124º Exposición Rural, que reconocen que la demanda se incrementó hasta 40% con respecto a 2009.
La empresa que verifica la mayor suba es Metalfor, líder del mercado de cosechadoras y pulverizadoras. Se trata de equipos con valores que van desde los $ 550.000 a los $ 620.000. Según Esteban Otero, del Departamento Comercial de la firma, las ventas crecieron 40% y están llegando a los niveles récord del 2007, antes del conflicto campo-Gobierno.
A la buena cosecha que culminó en mayo hay que sumarle los créditos recientemente lanzados por la presidenta Cristina Fernández. Se trata de financiación con tasa fija del 8% a cinco años, condición que resulta más que tentadora para los compradores.
"El 90% de las ventas se hacen a través de los créditos del Nación", explicaron desde la firma santafesina Don Roque -Vassalli, especializada en el mercado de cosechadoras. Se trata de equipos que rondan los $ 1,2 millones, precio que aumentó desde el piso de demanda del año pasado.
Desde la santafesina Apache, de Las Parejas, especializada en sembradoras e implementos agrícolas, indicaron que el aumento de la demanda ronda el 20% interanual. El valor de su modelo de cosechadora 18000 AD es de $ 320.000. En general, "los precios subieron un 15% desde el año pasado", indica Carlos Meniavere, del Departamento de Ventas de la firma. En el caso de Agrometal, líder en ventas de sembradoras y con sede en Monte Maíz, Córdoba, instrumentó su propia línea de crédito a dos años, con tasa cero por el 70% de la maquinaria, con bancos privados para evitar la financiación oficial. Los valores de estos equipos rondan los $ 450.000 y según Guillermo Magdaleno, vendedor de la firma, la demanda creció 30% respecto de 2009.
Fuente: El Cronista - Julieta Camandone
Envía tu comentario