El ministerio de Agricultura prepara un paquete de medidas para aumentar la producción de carne y liberar las exportaciones en el corto plazo. Sin pisar el terreno establecido por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la cartera agrícola, conducida por Julián Domínguez, pondrá en práctica cuatro decisiones que buscan suplir el faltante de carne vacuna que hizo subir los precios al consumidor más del 40% en lo que va del año.
Las compensaciones que actualmente reciben los feedlots (engorde de ganado a corral) se concentrarán exclusivamente en la producción de novillos gordos (de más de 400 kilos). Actualmente, los feedlots reciben subsidios por el engorde de hacienda de cualquier categoría independientemente del peso al que lleguen los vacunos.
Se buscará un acuerdo con la exportación para liberar los embarques de cuota Hilton, termoprocesados y algunos cortes enfriados y congelados por un volumen cercano al promedio de los últimos años, que estuvo en el orden de las 400.000 toneladas anuales.
Se buscará llevar el peso mínimo de faena de los actuales 260 kilos a 320 kilos en enero de 2011. Cada dos meses, el peso mínimo obligatorio de faena (por debajo del cual no puede sacrificarse ningún vacuno) subirá 10 kilos. A fin de año, por cada animal faenado se habrán sumado unos 30 kilos a la oferta de carne. En el Gobierno creen que este es el momento ideal para aplicar esta medida porque, con buenos precios y mucho pasto en los campos tras el fin del ciclo seco, los productores retienen naturalmente sus animales.
De acuerdo con los gobiernos provinciales, se instrumentará el Plan Ganadero del Bicentenario, que contempla ayudas financieras para actividades ganaderas específicas.
Estas decisiones serán comunicadas hoy, a las 20, a la Comisión de Enlace del campo, que será recibida por Domínguez por pedido de la presidenta Cristina Kirchner. Mientras tanto, las exportaciones de carne siguieron hoy extraoficialmente cerradas y crece la preocupación en la industria, que ya paralizó algunas plantas y suspendió trabajadores.
Según fuentes de Agricultura, en un contexto de buenos precios para la hacienda en pie (que durante tres años tuvo valores artificialmente deprimidos por la intervención de Moreno en el mercado), se busca "dar una señal de previsibilidad para que las empresas ganaderas puedan tomar decisiones en ciclo plurianuales más allá de aspectos de la coyuntura que haya que resolver".
La Nación
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