La celebración del 61° aniversario de la República Popular de China les sirvió a los diplomáticos del gigante asiático para recordar que aún persisten serias discrepancias comerciales con la Argentina y, a la vez, sostener que las negociaciones para superarlas podrían llegar a buen puerto en los próximos meses.
En particular, el asunto más caliente en la agenda bilateral es la suspensión de las compras chinas de aceite de soja argentino, por el supuesto incumplimiento de normas fitosanitarias. "A pesar de algunas discrepancias comerciales, ambos países tenemos interés en resolver los problemas de manera amistosa", dijo el embajador de China en Buenos Aires, Zeng Gang, en su discurso durante los festejos oficiales en el Hotel Sheraton . Y destacó que el volumen del comercio bilateral ascendió a US$ 7725 millones en los primeros siete meses del año, un 44% más que en igual período de 2009.
El embajador Zeng no mencionó específicamente el caso de la soja, pero uno de los funcionarios chinos de más alto rango en los festejos de ayer lo confirmó ante LA NACION. "Se avanzó mucho después de la visita de la presidenta Cristina Kirchner a China, en el mes de julio. El tema de la soja podría terminar de resolverse pronto luego de una nueva reunión entre las partes", afirmó la fuente. En concreto, sugirió que entre fines de este año y principios de 2011 ambas naciones podrían lograr un acuerdo para que la Argentina vuelva a vender a China aceite de soja, un negocio que antes de la suspensión movía US$ 1400 millones anuales.
Más allá de este tema, Zeng destacó "el sentimiento de amistad" en la relación bilateral y habló de los convenios en marcha para incrementar "la cooperación en infraestructura, energía y finanzas".
De hecho, en representación del gobierno argentino, el funcionario de más alto nivel presente en los festejos fue el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. El dato habla por sí solo, ya que es un área que no está relacionada ni con el grueso de las exportaciones argentinas (agropecuarias) ni de las importaciones (industriales). China ha bajado mucho el perfil de sus quejas por las trabas a la importación de productos industriales, pero el malestar aún persiste, reconocieron fuentes diplomáticas.
Schiavi destacó el fuerte interés chino en proyectos de infraestructura y transporte (especialmente ferroviarios) y reveló que está en estudio la posibilidad de fijar un convenio entre Aerolíneas Argentinas y Air China para complementar los vuelos que hoy llegan a Sydney.
La Nación
Envía tu comentario