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Crisis y consumo

Aseguran que la relación de precios de la carne vacuna y la de cerdo es de tres a uno

24/02/2026 19:00 hs

La Federación Porcina Argentina (FPA) elaboró un informe que deja en claro la enorme oportunidad que tiene la cadena del cerdo de seguir creciendo, como un complemento y sustituto de la carne bovina. Se trata de datos que aportan al debate generado en las últimas semanas por la fuerte suba que viene teniendo el costo del asado, como consecuencia fundamentalmente de la escasez de hacienda y ante el horizonte de mayores exportaciones que se abrió a partir del acuerdo comercial con Estados Unidos.

La faena y el consumo de cerdo en Argentina hace más de una década que viene creciendo sin parar y, lejos de tener un límite, para la FPA la coyuntura actual más el trabajo que se viene haciendo dentro de la cadena, son factores que impulsan a pensar que la tendencia pueda continuar.

Esto, sin obviar que en el sector también sufren por la suba de costos y por el incremento de las importaciones.

“Con valores que permiten cuidar mucho más el presupuesto familiar, la proteína porcina ganó terreno y podría ampliar esa ventaja. La diferencia de valores entre la carne vacuna y la carne de cerdo se amplió en los últimos meses y todo indica que la distancia seguirá creciendo”, advierte el reporte.

Y agrega: “El nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, que incrementará el cupo exportador de cortes bovinos de alto valor, sumará presión sobre la oferta disponible en el mercado interno y podría empujar aún más los precios en el mostrador”.

La realidad es que la brecha de precios hoy ya es significativa y se percibe con claridad tanto en carnicerías como en supermercados.

Un relevamiento realizado por la Federación en carnicerías muestra que el asado de carne vacuna ronda los $18.000 por kilo, mientras que el pechito de cerdo se consigue a $6.700. Es decir que, en términos prácticos, por el valor de un kilo de asado pueden comprarse casi 2,7 kilos de pechito.

Y suman que la nalga vacuna promedia los $20.000 por kilo, mientras que la nalga de cerdo se ubica en torno a $6.900. La relación permite comprar casi 3 kilos de cerdo por cada kilo de vaca.

La bola de lomo vacuna ronda los $18.000, contra $6.900 de su equivalente porcino. También aquí el consumidor puede llevar casi 3 kilos de cerdo por el precio de uno de carne vacuna. El bife angosto vacuno llega a $19.900, mientras que el carré con hueso de cerdo se consigue a $5.700, más de tres veces menos. Incluso en cortes premium, el lomo vacuno se ubica cerca de $25.000, mientras que el solomillo de cerdo ronda los $12.000.

“En supermercados la tendencia se repite. El asado vacuno se ubica cerca de $16.000 y el pechito de cerdo en torno a $7.132. La nalga vacuna alcanza los $18.500, frente a $9.999 del corte porcino. La bola de lomo y la cuadrada vacuna rondan los $17.800, mientras que sus equivalentes de cerdo se ofrecen a $9.999”, enumera la FPA.

Así, aunque la diferencia porcentual es algo menor que en carnicerías, la ventaja sigue siendo clara. En cortes como el pechito o las costillitas, la relación de precios permite comprar casi 2,5 kilos de cerdo por cada kilo de vaca. Y en piezas como la nalga o la bola de lomo, el cálculo se acerca a tres kilos de proteína porcina por cada kilo de carne bovina.

De esta manera, para la Federación Porcina “este escenario posiciona al cerdo como el principal refugio para mantener el volumen de proteína en la dieta familiar, sin aumentar el presupuesto”.

“En un contexto de ingresos ajustados, la posibilidad de sostener el consumo de carne con un menor desembolso resulta decisiva y explica buena parte del cambio de hábitos”, subraya el informe.

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