Mientras las exportaciones alcanzan valores récord y fortalecen la oferta de divisas, la actividad interna muestra una recuperación débil, con restricciones en el crédito e ingresos salariales que pierden poder de compra. Así lo señala el último informe económico de CREA, que advierte sobre un crecimiento menor al previsto al inicio de 2026.
El Estimador Mensual de Actividad Económica registró en agosto una mejora de apenas 0,1% respecto de julio, cuando había caído 2,8%. En este contexto, las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ubican el crecimiento del PBI en torno al 1,5% para este año, frente al 3,5% esperado en enero.
En septiembre, las exportaciones sumaron USD 10.038 millones, un incremento interanual del 23,5% y el mayor registro mensual en términos nominales. Las importaciones, en cambio, disminuyeron 1,8%, con lo cual el superávit comercial alcanzó USD 2976 millones.
El crecimiento de las ventas externas abarcó todos los grandes rubros: productos primarios (9,2%), manufacturas de origen agropecuario (16,8%), manufacturas de origen industrial (17,5%) y combustibles y energía (89%).
En los últimos doce meses, el saldo comercial positivo acumuló USD 26.472 millones. Según el informe, esta mayor oferta de divisas constituye uno de los principales factores que sostienen la estabilidad cambiaria.
La construcción, el comercio y la industria continúan entre los sectores rezagados. A su vez, el agro y las finanzas, que habían impulsado el crecimiento en años anteriores, perdieron dinamismo en los últimos meses.
El mercado interno también refleja cambios en la composición del empleo. Entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026 se sumaron 465.000 puestos de trabajo, pero ese aumento combinó una caída del empleo formal con una expansión del trabajo no registrado y del monotributo.
Los indicadores más recientes ofrecen algunas señales de mejora: el salario real aumentó 1,2% mensual en agosto y se estima que la actividad habría crecido 0,5% en septiembre. Sin embargo, estas variaciones todavía no revierten el balance de un año con menor crecimiento y mayor inflación que los previstos.
De cara a 2027, el informe plantea un interrogante central: cuándo y con qué intensidad la incertidumbre electoral comenzará a trasladarse a la economía y al mercado cambiario. Por el momento, el dólar permanece al margen de las turbulencias observadas en bonos y acciones.
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