Ante una campaña con desafíos de calidad en la reserva propia a campo, Darío Cuesta, Gerente Comercial de DONMARIO, resaltó el impacto del vigor de la semilla en el cultivo y la conveniencia de la semilla fiscalizada.
Lograr una implantación eficiente resulta el primer paso clave para capturar el potencial genético de la soja. En un ciclo caracterizado por la heterogeneidad de la semilla almacenada a campo, DONMARIO Semillas enfatiza la necesidad de evaluar los parámetros fisiológicos antes de la siembra y complementar esa calidad con una adecuada regulación de las máquinas sembradoras.
Aunque tradicionalmente las decisiones de siembra se basan en el Poder Germinativo (PG), Darío Cuesta, Gerente Comercial de DONMARIO Semillas, señala la urgencia de considerar el vigor como variable indispensable para garantizar un diseño de cultivo capaz de capturar todos los recursos disponibles para explorar el potencial genetico. "En soja, para definir una semilla de alta calidad, más que centrarnos en el poder germinativo, necesitamos centrarnos en el vigor. Es la variable clave para garantizar un establecimiento uniforme y una emergencia sincrónica a campo", afirma el ejecutivo.
Los ensayos de Desarrollo de la marca a nivel nacional demuestran que usar semilla de alta calidad mejora la uniformidad espacial y temporal. "La semilla de alta calidad genera un diferencial directo en el rinde de entre un 2 y un 4 por ciento superior frente a una calidad estándar, al evitar fallas de emergencia y plantas dominadas", explica Cuesta.
Garantizar la provisión de semillas de alta calidad requiere una estrategia integral. Cuesta destaca que la Red de Multiplicadores de DONMARIO trabaja con sobredimensionamiento a campo que le permite seleccionar la semilla superior a campo aiwndo riguroso en todos los parametros que impactan directamente enbla calidad de la semilla.
Posterior a la cosecha, el acondicionamiento en plantas profesionales marca la diferencia. La infraestructura incluye clasificadoras estáticas que cuentan con un gran recorrido para garantizar una buena limpieza, tamañadoras por calibre que permite uniformar la semilla y mesas densimétrica, fundamental para el parámetro de vigor de la semilla, ya que separa los granos por peso específico, descartando las semillas mas livianas, las que tienen menor potencial", subraya Cuesta.
Asimismo, remarca el valor del tratamiento profesional: "Hoy aplicamos múltiples principios activos y biológicos y para ser eficientes, se requiere un tratamiento por capas que asegure la dosis exacta en cada semilla y un calibre homogéneo que optimice el trabajo del dosificador en la sembradora", detalla.
Calibración y trazabilidad digital
Para potenciar la calidad fisiológica, los especialistas sugieren cuidar la velocidad de siembra, la profundidad según el agua útil y la presión de cuerpos. Además, DONMARIO incorporó códigos QR en sus Big Bags para ofrecer trazabilidad de la partida, y datos de calidad y peso de 1000 semillas para lograr optimizar el proceso de siembra.
Ante las complicaciones en el grano guardado a campo, Cuesta insta a calcular el costo real de la semilla propia, evaluando insumos, fletes y costo financiero. "Al contemplar la cuenta completa de costo-beneficio, hoy la semilla fiscalizada queda muy bien posicionada y a mo criterio es la mejor opcion. Permite reducir entre un 5 y un 10 por ciento los kilos aplicados a campo, asegurando una implantación óptima", concluye.
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