El esperado impacto del clima finalmente alcanzó a la chicharrita. El último informe de la red de monitoreo indica que las zonas agroecológicas relevadas mostraron abruptos descensos de la cantidad promedio de insectos plaga.
En el Litoral y el centro y sur del país, la retracción dejó niveles de poblaciones muy bajos, similares a los de esta altura del año pasado. Sin embargo, en el resto de las regiones endémicas (centro norte, NOA y NEA) todavía tienen niveles de abundancia significativos y están considerablemente por encima de un año atrás.
En este contexto, los técnicos de la red enfatizan que “es fundamental sostener esquemas de monitoreo activos, sistemáticos y geográficamente representativos, particularmente ante el inicio de las siembras tempranas de maíz”. A su vez, advierten que la presencia de maíces voluntarios (“guachos”) -esta campaña propiciados por la humedad reinante- constituye un componente epidemiológico relevante, al funcionar como un “puente verde” que puede favorecer la supervivencia del Dalbulus maidis y contribuir a la continuidad del patosistema entre campañas. Por ello, es estratégico monitorear estos hospederos y continuar con los sistemas de vigilancia durante la transición invierno-primavera.
En la región NOA, el promedio de adultos por trampa disminuyó de 457 a 187 desde el informe anterior, y las localidades con mayor abundancia de chicharrita (más de 100 adultos por trampa) cayeron del 73% al 41% del total, mientras que en el 9% se registró ausencia del vector. No obstante, las capturas fueron cerca de 2,4 veces superiores a las registradas en el mismo período de 2025.
En el NEA, el promedio de capturas respecto del informe previo se redujo de 186 a 63 adultos por trampa, y las localidades con capturas superiores a 100 cayeron del 44% al 17%, mientras que el 21% registró ausencia del vector. Sin embargo, el promedio de chicharritas por trampa fue cerca de 40% superior al del año pasado a esta altura.
En el Litoral, el promedio de capturas cayó de 9 a 2 adultos por trampa desde la segunda quincena de julio, y ya no hay localidades con más de 100. Por otra parte, la chicharrita estuvo ausente en el 64% de las localidades.
En la región Centro-Norte también se viene dando una disminución sostenida de los promedios de capturas, que desde el informe anterior pasaron de 74 a 29 adultos por trampa. Las localidades con la categoría de máxima abundancia pasaron del 19% al 7% del total, mientras las que registraron ausencia del vector aumentaron del 13% al 32% del total. No obstante, respecto de la misma altura del año pasado, el promedio de adultos por trampa es diez veces superior.
Finalmente, en el Centro-Sur, el promedio regional de capturas se redujo de 2,4 a 0,18 con relación al informe previo, cifra que además por primera vez es inferior al mismo momento de 2025. El 90% de las localidades registró cero presencia de Dalbulus maidis.
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