Tuvo lugar en Santa Fe un workshop sobre Trigo y Crucíferas, organizado por Syngenta para su red de distribuidores. Campo En Acción estuvo presente allí para conocer más sobre temas técnicos y de estrategias de porfolio, por parte de sus protagonistas, de cara a la actual campaña de cultivos de invierno.
Nicolás Spinelli, parte del staff de Servicio Técnico de Syngenta; indicó: “Fue una jornada sumamente positiva, con gran concurrencia afortunadamente. Recibimos una interesante cantidad de preguntas: el público estuvo interesado en saber cómo actuar frente a un año Niño, para adelantarse a la situación".
“Existe un interés cada vez mayor para con las brasicáceas, yo creo que tiene que ver mucho con la renta y la posibilidad de poder salir mucho más temprano al cultivo de soja, versus el trigo. La sumatoria de ambas ventajas a mi parecer hace que cada vez haya más foco y mayor interés en el desarrollo de estas especies”.
Juan Manuel Pautasso, de INTA Diamante, precisó: “La idea de la charla fue tratar de que el auditorio primero tenga una mirada más global sobre el manejo del trigo, que pueda ver el sistema productivo; ya que cualquier variable que queramos modificar sobre el cultivo está inmersa en un sistema complejo”.
“Un manejo adecuado conlleva una agricultura de siembra directa con buenas prácticas, con una rotación de cultivos intensa durante todo el año; conservándola en el tiempo a pesar de los vaivenes de precios. Asimismo, realizar si hiciera falta una sistematización de los suelos para evitar problemas de erosión”.
Leonardo Coll, de INTA Paraná; afirmó: “La colza comienza en Entre Ríos, con algún pulso productivo sin continuidad, en los ‘90. Posteriormente en el 2000 arranca lentamente, y fue creciendo hasta este tiempo donde la necesidad del mundo por los biocombustibles sustentables viene creciendo día a día; esa demanda no puede ser cubierta y nosotros tenemos mucho espacio para crecer en ese sentido”.
“Lo interesante de estos cultivos como la carinata y la camelina, es que nos permite diversificar nuestra propia secuencia de cultivos, con una serie de efectos benéficos sobre la fertilidad física de los suelos, alternando ciclos de enfermedades y malezas. De esta forma, hacemos que todo el sistema sea más sustentable”.
La consultora Norma Formento sostuvo: “Esta región es un ambiente favorable para enfermedades de todos los cultivos agrícolas. Realmente es un desafío: uno ve cosas diferentes, algunas patologías que se retraen y otras que aparecen con mucha agresividad; por lo que tenemos que prepararnos para estos eventos climáticos extremos como grandes lluvias y altas temperaturas que en general vienen aumentando.
“La mayoría de las consultas que he tenido esta campaña, han sido confusiones con macha amarilla en casos de plántulas de trigo con síntomas de heladas. Está bien dudar, pero es muy importante el diagnóstico”.
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