En Establecimientos Don Andrés y El Garbón, de Victoria, se concretó el Día de Campo de Coembotá, de Calderón; previo a su 12° Remate Anual a realizarse el 3 de Julio próximo. En ese ámbito Campo en Acción entrevistó a la experta pampeana Erika Schild, sobre la importancia de acceder a la mayor cantidad de datos al momento de definir la compra de un toro. Especificó que los DEPs, Diferencia Esperada de Progenie, son una herramienta a disposición para poder elegir más asertivamente un reproductor; e indica su valor genético, es decir, cuánto es lo que el productor elije que se va a transmitir en su rodeo.
-¿Cuál es la información más frecuente que se saca de esos DEPs?
-Por una cuestión de usos y por una cuestión también de cantidad de categorías inseminadas, el más famoso si se quiere es el DEP de peso al nacer; porque obviamente cuando uno va a entorar una vaquillona, busca que la misma en principio pueda parir. Hoy tenemos un montón de características que nos permiten, elegir mejor los reproductores en función de los objetivos de cada sistema. Por ejemplo, vimos pesos al destete, pesos finales; de cómo es la correlación entre que si aumento peso y aumento kilos, aumento o no de tamaño: esto no necesariamente es así. Vimos DEPs de habilidad materna, obviamente pensando en el concepto de que la fábrica son las vacas; y vimos DEPs de calidad de carcasa, que si bien también por ahí son un poco más recientes con toda la mirada de futuro de la de la ganadería y de la carne, posiblemente tengamos que empezar a darle más atención a la calidad, al área de ojo de bife, al porcentaje de marmoleo de la carne.
-Utilizar DEPs significa que no tenemos que guiarnos únicamente por la información de lo mismo, sino que también el análisis fenotípico puede hacer de complemento.
-Efectivamente. Hay cosas que con los datos no podemos ver, como por ejemplo si un toro tiene buena estructura, se desplaza bien, tiene buena calidad racial; y hay otra información que viendo un toro sin los datos no podemos definir. Yo puedo ver un toro y no sé cuál es su habilidad materna o cuál es su potencial de dar mejores hijas. Entonces, claramente es una complementación de las dos cosas y también si conozco algo de genética, mirar la genealogía, quién es su padre, quién es su madre, etcétera; me ayuda a tener el mejor criterio de decisión todavía.
-Y dentro de los de los DEPs elegidos, ¿Tenemos que tener en cuenta también el ambiente productivo en el que vamos a desarrollar nuestra actividad?
-Sí, seguramente y siempre lo decimos, no es lo mismo tener una vaca acá en Entre Ríos que como vimos están comiendo una pastura alfalfa y festuca, que irnos a Mendoza donde comen pasto de un campo natural, o que irnos a la Patagonia en una meseta. Hay que buscar un biotipo que se adapte a cada uno de esos ambientes y con los DEPs que se adapten a cada uno.
-¿A estos DEPs también hay que saberlos leer? No asustarse digamos de los datos negativos o positivos exclusivamente
-Claro que no, está buena la pregunta porque la verdad que hay DEPs que tratamos de que sean los más positivos posibles; pero hay otros que en realidad está bueno que estén en el promedio. Hay otros como por ejemplo el de peso nacer que, si queremos entregar una vaquillona buscaríamos que sea al menos negativo, no digo en extremo negativo, pero al menos negativo.
-¿Cómo se hace la interpretación de precisión dentro de esos de esos DEPs?
-La precisión es un valor que se asocia al DEP y lo que me explica es cuán asertivo es ese dato, cuán exacto es. Está conformado por distintos factores: primero es la heredabilidad de un carácter, los caracteres de conformación tienen más heredabilidad, es decir, crecimiento, carcasa, altura; que los caracteres de fertilidad, por ejemplo. Entonces de por sí un DEP de carcasa va a ser más preciso que uno de fertilidad. Después también importa para un animal cuántos datos tienen sus padres, sus hermanos y no solo cuántos datos, sino en cuántos lugares. Es por eso que si vamos a un catálogo de semen de un toro que se haya usado mucho, seguramente esos datos van a tener un 90 o un 95% de precisión; cuando vamos a un toro que viene que se ofrece en un remate, que es un toro de 2 años y que por lo tanto todavía no entró nunca en servicio, no tiene hijo, esos datos tienen una precisión capaz de un 30, un 40%.
-¿La genómica es una herramienta que ayuda a aumentar la precisión?
-La genómica ayuda un montón, sobre todo en algunos DEPs de difícil medición como por ejemplo leche, donde necesitás no solo que el toro haya producido sino también sus hijas sobre todo en los tambos. La genómica vino a revolucionar el ambiente lechero: hoy con un ternero vos puedes predecir cuál es su valor genético sin tener que esperar a que tenga hijas, que esta hija se ordeñe y ver cuánto produce.
-En el caso de Angus, están tomando el grueso de las mediciones que se dan desde el año 1989, aproximadamente. Desde ahí en adelante, ¿Hacia dónde van las características o la precisión de la raza?
-Las personas que estén desde los 80’ o 90’ se acordarán que pasamos del old type al new type; y creo que hoy tenemos un biotipo moderado muy consistente a nivel nacional. Hoy miramos algunos datos desde el 89 a hoy en peso al nacer fuimos moderando: no estamos buscando terneros de 25 kilos ni extremadamente livianos al nacer, sino un ternero que cualquier baja lo pueda parir. Cuando miramos datos de peso al destete, fue en aumento, pero sobre todo fue un aumento exponencialmente en el dato de peso final. Es decir, estamos moderando el peso de nacer pero tratando de potenciar el peso final; lograr novillos más pesados, novillos que sean más clásicos y que puedan terminarse más pesados. Sin embargo, cuando uno piensa yo busco un animal que crezca más, que meta más kilos, se me va a ir de tamaño, de frame. Cuando miramos los datos y las tendencias, lo que estamos buscando son animales que tengan mejores datos en peso final, pero que moderen altura. Si miramos la tendencia de altura, viene en descenso desde el new type y aún más en los últimos años. Hoy el catálogo que vimos de Coembotá, si miran bien los datos van a encontrar animales que son muy destacados en destete y en final, pero muy moderados en tamaño.
-A pesar de tener estas herramientas que son tan útiles para la actividad pecuaria en la actualidad, son poco los cabañeros que la están utilizando en líneas generales, ¿No?
-Hoy tenemos de las 1100 cabañas que están registradas en la Asociación Argentina de Angus, el 58% aporta datos al programa de Evaluación de Reproductores Angus de Argentina; es decir el 58% tiene test comparado con la población nacional argentina de Angus de referencia. Cuando miramos cuántas hacen calidad de carcasa, que es un test que tener que contratar un ecografista y que requiere algún trabajo extra, del 58% solamente el 44% de las cabañas meten datos de carcasa. Por ello, tenemos un camino grande por seguir recorriendo y no sólo desde las cabañas y desde la Asociación; sino también desde el productor que elige un toro, de pedir y reclamar y demandar que haya datos.
Daniel Aguilar / Campo en Acción
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