Policías del puesto Caminero de Paso Telégrafo detuvieron un camión con vacunos sucios de garrapatas y el hecho fue noticia. Campo en Acción quiso saber más del asunto, para ponerlo en contexto, y se comunicó con Gabriel Simonato, veterinario sanitarista de la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa de Entre Ríos; la entidad privada que financian los productores y que también le da pelea al parásito.
A través del aire de LT 14, radio Nacional General Urquiza, el experto habló del rol que cumplen los efectivos de seguridad, la importancia de dar aviso ante la detección del flagelo y de los avances en Entre Ríos ligados a la lucha en si misma.
-¿Es habitual el intento de ingresar a la provincia vacunos infestados con garrapatas?
-En promedio, son unas 36 tropas al año, este año vamos por 20 ya. Este número era más alto antes. Hemos hecho capacitaciones para agentes de la Policía de Entre Ríos; ellos dan aviso y personal nuestro y de Senasa acude a la Caminera que sea donde haya sucedido. Se analiza la situación y concretan las actuaciones; pero quienes lo hacen efectivo son los de Senasa ya que tienen poder de policía sanitaria. Esa hacienda también se vuelve a origen en el caso de comprobarse la parasitación.
-Cómo estamos parados sanitariamente en ER frente a la garrapata?
-No estamos en una situación ideal, si bien estamos muchísimo mejor que cualquier otra provincia. Todo plan sanitario tiene un componente de lucha dentro de los campos, y otro de vigilancia epidemiológica, donde los controles de movimientos son lo más importante para evitar la difusión. Nosotros tenemos un histórico, cuando recién empezamos a trabajar, de alrededor de 1800 predios, en 2004. Luego bajamos bastante rápido, a un promedio de 300, hasta el año 2020/1; donde diversos actores empezaron a conspirar: desde los problemas de inundaciones y sequías, como también la aparición de bajas de sensibilidad a algunos productos más populares. Entonces, aumentamos progresivamente hasta los 1200 predios. Hoy estamos en alrededor de 900, amesetamos esa cantidad de predios dentro de la provincia, con tendencia a bajarlos. No es la situación que queremos, nos gustaría estar en cero o muy próximo a ese número, debemos estar por debajo del 1% de los predios para estar en una situación óptima.
- Es importante que el productor sepa que no cometió ningún delito al denunciar la garrapata?
-Es así, incluso en términos de denuncia es tan sencillo como comunicarse con el paratécnico o con la oficina, y ahí empieza el plan de trabajo. Siempre digo que engañarme a mí es fácil, es tema es no engañarse a sí mismo: toda la provincia es susceptible; no importa si está al sur o no. De hecho, hemos tenido focos en Victoria y en Concepción del Uruguay que, pese a pasar un invierno que la garrapata no debería sobrevivir, ocurrió de todas formas. Hay que tener muy en cuenta que el 95% de la garrapata está en el piso, y sólo el 5% restante sobre el animal. Entonces, todo error que se comete hace mucho más difícil la limpieza, la traslada de un año a otro ya que viven aproximadamente 10 meses, según el momento del año en que caiga, pero las que caen ahora son las que llevan la infección a la primavera. El productor tiene muchos mitos para con este problema, por ahí hablan de la clausura pero en realidad la interdicción es sólo para vender hacienda revisada, que no tenga parásitos. Uno necesita hacer un control de salida y otro de ingreso: cuando peor es el control de salida, más alto es el de ingreso. Por ejemplo, Gualeguay del 2009 al 2025 tiene 154 tropas devueltas, Gualeguaychú 54, Islas del Ibicuy 113.
- Dónde está el problema de tener garrapatas?
-Primero que nada, como todo parásito necesita inhibir las defensas del animal para que el organismo no las rechace, eso tiene un efecto sobre el animal; lo vuelve susceptible a muchas más enfermedades. El otro problema es que transmite un complejo de enfermedades, la tristeza parasitaria, que lleva a la muerte de la hacienda. Acá hay una cuestión, productores que muchas veces son nuevos en el tema, me dicen que hasta que no vean garrapatas no van a tratar a la hacienda. Pero cuando vos ves al parásito, este ya llegó a su último estadío. Si tu predio está infestado, ya es muy tarde. En números, estás perdiendo sin las mortandades, alrededor de 200.000 pesos por animal en una infestación media-alta; y un tratamiento completo no sale mucho más de 30 o 40 mil pesos; o bastante menos si tenés baños de inmersión. No hay una razón económica, más con los valores actuales de la hacienda, para no hacer las cosas. Tenemos dos cuestiones que nos complican, a Entre Ríos y Corrientes, y no podemos echarle la culpa a la provincia vecina de todo ya que el norte entrerriano tiene también sus temitas. Primero que nada, la multi resistencia que se va produciendo a más de un principio químico: Fucofa hace más de 100 análisis de resistencia, ahora está poniendo a punto su propio laboratorio; entonces mandamos las garrapatas adultas allí para someterlas a distintos principios químicos para saber que funciona y que no.
Envía tu comentario