El semáforo de economías regionales de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria registró durante febrero cuatro actividades en verde, seis en amarillo y nueve en rojo. En comparación con el mes anterior, se observó una desmejora, ya que la mandioca descendió a la categoría más baja.
AnalizaN tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní y leche. En el segundo mes del año se agregó mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades.
Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves y porcinos. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
En el caso de la mandioca, el pasaje a rojo se explica principalmente por el deterioro del componente de negocio. Si bien el precio registró una mejora interanual del 176% en términos nominales, acumula una caída real cercana al 41% desde noviembre del 2023, lo que desincentiva la comercialización por parte de los productores. Esta dinámica impacta de manera directa en el componente productivo, con una reducción del área sembrada, y también en el eslabón industrial, donde las algunas plantas de fécula se vieron obligadas a interrumpir temporalmente su actividad ante la falta de volumen disponible.
El semáforo de economías regionales se publica de manera mensual desde hace más de ocho años, lo que permite analizar el desempeño de las distintas actividades en una perspectiva de largo plazo. En este período, 8 de las 19 economías relevadas permanecieron en situación crítica (rojo) durante más de la mitad del tiempo. Entre los casos más comprometidos se destaca la vitivinicultura, que registró indicadores en rojo en más del 70% de los meses analizados. Le siguen la actividad citrícola (66%), el arroz (65%) y la lechería (63%).
En contraste, algunas actividades exhibieron trayectorias más favorables y estables. Las carnes porcina, aviar y bovina se ubicaron en verde en más del 45% de los meses relevados. A este grupo también se suman la producción manisera (39%) y el complejo granario (45%).
En el primer bimestre de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por u$s 9.322 millones, lo que representa un incremento del 37% respecto del promedio histórico de la última década para el mismo período (u$s 6.817 millones).
Dentro del ranking exportador, el principal protagonista volvió a ser el complejo granario (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), que concentró u$s 7.306 millones, equivalentes al 78% del total. Al interior de este bloque, la soja explicó el 42% del monto (USD 3.075 millones), seguida por el trigo con el 25% (USD 1.857 millones), mientras que la cebada, el girasol y el maíz aportaron cerca del 10% cada uno.
En segundo lugar, se ubicó el sector bovino, con exportaciones por u$s 829 millones (9% del total). Más atrás se posicionaron la lechería, con USD 301 millones, y la actividad manicera, con u$s 196 millones.
Cuando se comparan los datos con el promedio del mismo período de los últimos diez años, las diferencias entre sectores se vuelven más marcadas: algunos muestran crecimientos muy fuertes y otros retroceden.
Entre los sectores con mayor crecimiento exportador, se destacó el arroz, con ventas externas por u$s 116 millones, un 228% por encima de su promedio histórico (u$s 35 millones), aunque en niveles similares a los del año pasado para esta altura del año. En segundo lugar, se ubicó el tabaco, con exportaciones por u$s 100 millones, lo que representa un aumento del 113% respecto al promedio histórico (u$s47 millones). En sentido contrario, la actividad avícola evidenció la mayor contracción, con exportaciones por u$s 18 millones, un 71% por debajo de su promedio histórico para el período (u$s 61 millones).
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