Frente a una campaña fina signada por el fenómeno climático ENSO Niño, los futuros del trigo proponen valores atractivos que exigen alta productividad para compensar el incremento en los costos de los fertilizantes. En este desafiante escenario, NEOGEN presenta su sólida propuesta genética, enfocada en proteger el cultivo desde la semilla, optimizar la nutrición y reducir la dependencia de fungicidas.
La próxima campaña triguera plantea una ecuación tan desafiante como llena de oportunidades. Por un lado, la pizarra de los futuros de trigo del mercado A3 proyecta niveles de precios aceptables y tentadores para el agricultor. Sin embargo, para capturar esa rentabilidad, los planteos agronómicos están obligados a buscar la máxima productividad posible que permita licuar el reciente aumento en los costos de los fertilizantes. A esta variable económica se le suma el factor climático: se proyecta una campaña bajo la influencia de la fase ENSO "Niño", lo que implicaría una mayor humedad y, en consecuencia, una altísima presión de enfermedades.
Anticipando esta mirada, Neogen Semillas (marca perteneciente a GDM) se pone el saco de protagonista buscando capturar rendimiento desde el momento de la siembra. Con una identidad pensada para un productor cada vez más técnico, la marca apunta a quienes toman decisiones basadas en datos y buscan maximizar la eficiencia en cada ambiente.
“Neogen propone una solución integral de cultivos, pensada para completarse de manera eficiente en los esquemas de rotación. La clave está en combinar genética de alto rendimiento con germoplasma adaptado a múltiples ambientes, sumado a tecnologías de protección”, explicó Gonzalo Crespo, gerente de marca de la compañía.
Nutrición precisa y genética para adelantarse
Para Matías Venece, gerente de desarrollo de autógamas Región Sur de GDM, el punto de partida para una alta productividad está en el diagnóstico preciso del lote y el perfil hídrico. Ante el elevado costo de los insumos, el especialista remarca la necesidad de sembrar en la fecha óptima y "ajustar la fertilización según la disponibilidad del suelo y el rendimiento objetivo".
Para lograr este cometido, el portfolio de la marca destaca a sus variedades en los diferentes ciclos. Para los primeros pulsos de siembra (mediados de mayo a comienzos de junio), la NEO 70T25 se posiciona como la herramienta ideal por su combinación de altísimo potencial de rendimiento y un perfil sanitario competitivo.
En ciclos intermedios, el gran lanzamiento es la NEO 52T26, destacada por su equilibrio entre rendimiento y sanidad, ofreciendo un excelente comportamiento frente a royas y tolerancia al vuelco. La paleta se complementa con la NEO 51T25, ideal para aportar estabilidad y reducir riesgos, y materiales de ciclo corto como la NEO 30T23 para diversificar en fechas tardías con muy buen potencial de rinde.
El escudo sanitario frente al "Niño"
En un año Niño, la elección de la semilla define el costo operativo del lote. Diego Regnícoli, gerente de desarrollo de autógamas de GDM para la región centro-norte, hace especial hincapié en que la sanidad pasa a ser un atributo decisivo.
“Sembrar variedades con un perfil sanitario destacado permite reducir la dependencia de fungicidas y asegurar mejores rendimientos a partir de la propia protección genética”, detalló Regnícoli. Tanto la NEO 70T25 como la NEO 51T25 y la NEO 52T26 muestran un comportamiento sumamente robusto frente a royas, convirtiéndose en aliadas estratégicas para cuidar el bolsillo del productor ante campañas desafiantes.
Toda esta tecnología llega al lote de la mano del programa “Sembrá Evolución”, un sistema que permite acceder a los últimos avances en genética mediante una red de comercios autorizados, aportando trazabilidad y respaldo técnico en un año donde la precisión será la llave del éxito económico.
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