En 1978, un reconocido trabajo del economista Guillermo Flichman sobre el desarrollo agropecuario argentino se planteaba desde el subtítulo Por qué Pergamino no es Iowa.
Casi 30 años después, en un récord de récords, el precio que se pide por una hectárea en la fértil localidad bonaerense es el mismo que en el estado del país del Norte, la tierra productiva por excelencia en Estados Unidos, pese a que analistas vienen vaticinando desde hace tres años que los campos locales han llegado a un techo.
Según la inmobiliaria rural Compañía Argentina de Tierras (CAT), los valores en las mejores partes de la Pampa Húmeda (Pergamino, Rojas y Salto) estuvieron en enero en 8.200 dólares promedio por hectárea, con picos de u$s 10.000, mientras que en Iowa cuestan entre u$s 8.500 y u$s 10.000, de acuerdo con Mario Arbolave, director de Márgenes Agropecuarios, revista especializada que ubica en 27% el alza en los campos maiceros.
El analista no da crédito a lo que está ocurriendo: "Hace dos años, en las zonas productivas de EE.UU., los precios estaban un 50% más altos que aquí. Y allá, por nombrar sólo algunos factores ventajosos, el asfalto llega hasta la puerta del campo, no hay retenciones y los proyectos de etanol están mucho más avanzados", explica.
A Mariano Maurette, encargado de los negocios inmobiliarios de la consignataria Álzaga Unzué, también le cuesta creerlo, si bien piensa que la creciente demanda de granos tanto para biocombustibles como para alimentos y carne justifican con creces el interés en las tierras locales.
"Hace un par de semanas que aparecen dos o tres interesados por un campito que había estado dormido. Motivos para que esto arranque sobran, pero también es cierto que la rentabilidad se divorció de los precios", sostiene. A modo de ejemplo, agrega: "Yo, tasador, tengo que garantizarle al comprador una rentabilidad del 4% al 6%, no puedo ofrecerle un 1%. Sin embargo, ocurre que le tengo que reconocer a un interesado que, a tal precio, su renta por tal campo será escasa, pero que pese a ello tengo una oferta mejor que la de él".
Para el especialista, si bien la paridad entre la zona agrícola local y la de Estados Unidos indicaría que se está llegando a un techo, "mientras un norteamericano puede venir a producir acá, resulta impensable que un argentino vaya a Estados Unidos. Aunque no me gusta anticipar una suba, si la oferta sigue escasa, y los alquileres, firmes y en alza, los precios van a aumentar".
Arbolave cree que "estos son todavía efectos colaterales de la crisis financiera de 2002, que generó una terrible desconfianza. En Estados Unidos nunca tuvieron una crisis como la nuestra, entonces no temen apostar a otras inversiones cuando la tierra está muy cara. Pero creo que el mercado está absolutamente en un techo, aunque los arrendamientos suban. Llega un momento en que la demanda no convalida alzas adicionales".
Eduardo Fitz Gerald, de CAT, dice que "aún es muy temprano para ver qué está pasando, pero creo que este año se van a trabajar más las zonas marginales, porque en la Pampa Húmeda la renta de alquiler es muy buena y nadie precisa vender". Para el ejecutivo, habrá que retomar el tema en mayo, cuando haya terminado la cosecha de soja, que a juzgar por las buenas lluvias del verano será exhuberante, y tal vez marque un nuevo récord.
Fuente: Cronista Comercial