Consecuencias

Ya hay casi 15.000 empleados suspendidos en frigoríficos

Actualidad
La cifra representa el 25 por ciento del sector. El gremio solicitó un subsidio de $ 600 por trabajador previsto para los casos de suspensiones. Los frigoríficos no tienen actividad porque no les llega hacienda para poder desarrollar sus tareas.

El sindicato de trabajadores de frigoríficos reclamó ayer, en el Ministerio de Trabajo, el pago de un subsidio de 600 pesos por trabajador, previsto para los casos de suspensiones. Hoy hay casi 15.000 empleados suspendidos -el 25 por ciento del sector- porque los lugares donde trabajan no les llega hacienda para poder desarrollar sus tareas.

El secretario general de la Federación de Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, Alberto Fantini, explicó a LA NACION que 12.500 trabajadores ya recibieron una primera cuota del subsidio por haber estado suspendidos durante abril. Y se sigue tramitando ese mismo ingreso para otros 2500 casos.

Pero como las suspensiones continúan, ahora se pide el pago de una segunda cuota.

No es el único ingreso que reciben esos trabajadores: las empresas deben entregarles también un monto denominado "garantía horaria", que es el valor de 140 horas de trabajo por mes de suspensión. En el caso de los frigoríficos de exportación, dijo Fantini, se abonan 160 horas.

Según estimó el sindicalista, en promedio y con el último incremento salarial logrado por el gremio, la hora de trabajo tiene un valor de ocho pesos, por lo cual el ingreso rondaría entre los 1120 y los 1280 pesos, a lo que se suma el subsidio de la cartera laboral.

Sin adicionales

Fantini estimó que el nivel de ingresos queda principalmente afectado porque no se cobran adicionales. "Se recibe un monto fijo y se pierden los incentivos por productividad", sostuvo.

El sindicalista afirmó que mañana mantendrá un encuentro con sus pares de otros sindicatos que pueden estar viéndose afectados por la crisis del campo o por los cortes de rutas, que impiden el paso de materia prima. Mencionó a los gremios de trabajadores rurales, de la industria de la alimentación y de productos chacinados.

"Está todo mal. Los camiones están cortando rutas no llega hacienda al mercado", lamentó Fantini.

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