Para los productos que estaban negociándose, soja, girasol y sorgo, solo hubo mejores precios para la primera.
Desde temprano algunos exportadores se mostraron interesados en comprar trigo y maíz, para ambos productos se pagaron el precio pleno que diariamente establece el Ministerio de Agricultura bajo la consideración de “valor de mercado”.
En Chicago el cierre fue positivo, con mayores subas para los cereales y con acompañamiento de la soja. La nueva debilidad del dólar y la suba de otros mercados contagiaron a los commodities agrícolas. Igualmente el complejo oleaginoso encuentra sostén en la demanda.
En relevamiento realizado los valores escuchados para los distintos granos fueron los siguientes:
Para el trigo la exportación pagó $ 593 por el cereal sin descarga.
Para el maíz la exportación pagó $ 479 por el cereal sin descarga y u$s 125 para entrega a partir de enero.
En sorgo la exportación pagó $ 390 por el cereal con descarga inmediata, mientras que el precio para el cereal nuevo con entrega marzo/abril fue de u$s 95.
Por la soja con descarga contractual, las fábricas de la zona pagaron $ 1.010, mientras que la exportación sin descarga quedó en $ 1005. Para la oleaginosa de la nueva cosecha se ofrecieron pagar u$s 242.
Para el girasol disponible, las fábricas pagaban $ 865 con descarga inmediata.