Además, el último impuestazo recayó no solamente sobre el campo, sino también sobre el comercio, industria y toda la clase media. Hubo un aumento de los ingresos brutos a muchas actividades”. Asimismo, remarcó que “el panorama de la economía regional está complicado, porque hay un evidente retraso cambiario, eso hace que los costos sean más caros y que superen a los ingresos. La inflación ha ido aumentando los costos de una manera muy significativa y el sector está cada vez peor”, aseguró.
Informó que en la asamblea realizada en Viale surgieron tres puntos importantes, el primero es “a nivel departamental, tratar de charlar con los legisladores para hacerles ver la realidad del campo y las consecuencias negativas de los impuestazos o reformas impositivas como le llama el gobierno. En segundo lugar, se hará una movilización hacia Casa de Gobierno, pero todavía no hay fecha definida. Y en tercer lugar, se pidió hacer un paro nacional, que se analizará con la Mesa de Enlace nacional para ver fechas y lugares donde se hará”.
“El impuestazo tuvo la intención de hacernos enfrentar con los docentes o empleados públicos, porque algunos gremios apoyaron esta reforma creyendo que les iban a aumentar los sueldos, pero la inflación le gana a los aumentos nominales. Se gasta más de lo que entra en la provincia”, señaló en declaraciones al programa A quien corresponda (Radio De la Plaza).
“Desde que asumió el segundo mandato el gobernador Sergio Urribarri, hemos tenido siete impuestazos, que supuestamente iban a ser para hacer viviendas populares, que hasta el momento no se hicieron. Además se reformó el código fiscal en cuanto a las multas, si uno se pasa un día del vencimiento, paga 10 por ciento más de impuestos. Muchas veces, en la actividad agropecuaria no se llega a cumplir por una cuestión estacional, porque se retrasó la cosecha, o porque no se puede vender y otros entes cobran mucho menos si se demoran pocos días en el pago”.
En cuanto al fraude en ATER, opinó: “El organismo recaudador puso el énfasis en los pequeños contribuyentes del campo y la clase media, y por eso se le escaparon los más grandes que son los amigos del poder. Por más que sean productores los que están involucrados, no vamos a defender si se hizo un ilícito”, aseguró.
Más adelante remarcó que “el panorama de la economía regional está complicado. La citricultura está con el problema del HLB, que es un virus que apareció en Mocoretá y que si se expande va a ser letal para toda la producción entrerriana”.
En cuanto al sector tambero, explicó: “Son los que están más afectados, porque cobran 2.8 pesos por litro de leche, cuando en el supermercado, el precio no baja de los 12 pesos. El año pasado se hizo un acuerdo con respecto al precio, pero no se concretó nada. En la provincia no tenemos grandes empresas formadoras de precios, como son SanCor o La Serenísima, entonces eso incide en el precio y los tamberos cobran entre 10 y 20 centavos menos que en las provincias de Santa Fe o Córdoba”.
En referencia a las denuncias realizadas contra el titular de la SRA, Luis Miguel Etchevehere, sostuvo: “Por un lado hay una cuestión que es un tema privado de una sucesión con la hermana. El otro caso es que Renatea hizo una constatación de un campo que no es de él, sino que es de la familia de la madree, donde encontraron personal trabajando en muy malas condiciones. Pero él nunca participó como accionista de ese lugar ni es el dueño. Luis Miguel está bien, pero lo están atacando desde el gobierno o desde los medios, como es Página/12, que se publican ciertas cuestiones que no son ciertas. Tampoco hay ningún inconveniente en que sea electo nuevamente como el director de la Sociedad Rural. Es mentira lo que decían que había directores que se oponían”.