Opinión

Villa Paranacito Intenta legalizar el mercado de la carne

Actualidad
La intendente, de extracción justicialista, logró un permiso provisorio por 90 días para operar el matadero municipal, habilitación sujeta a cambios si en ese lapso el concesionario no se ajusta a la reglamentación del SENASA y a la ley provincial.

Es cierto que la ciudad cabecera del departamento Islas tiene una intendente de origen Justicialista, y que eso podría haber facilitado la obtención de la habilitación provisoria que ha logrado para su matadero municipal, pero eso no invalida que en Larroque el tema no sea considerado, ya no una prioridad, ni siquiera esté en la agenda política.

Hay que decir que a los consumidores nos importa muy poco el origen de la carne y eso tiene mucho que ver con que el tema no se instale. Asimismo, las leyes que regulan la faena parecen estar hechas para que ninguna ciudad chica pueda contar con un lugar de matanza.

Abordamos el tema sabedores de nuestro fracaso por lograr un cambio en esta historia ante el peso de la evidencia de que como comunidad no nos interesa saber de donde viene la carne que consumimos y que habilitar un matadero municipal es tremendamente costoso frente a la posibilidad, por ejemplo, de aplicar control.

La realidad indica que es muy probable que ese permiso se caiga ya que los carniceros de aquella localidad se resisten a resignar ni un centavo del negocio y siguen carneando "a campo".

Carmen Toller, la intendente de esa ciudad del departamento Islas del Ibicuy, cree que si los 9 carniceros de esa ciudad faenaran en el matadero eso haría factible la ecuación económica al concesionario, a la par de asegurar la calidad del producto a consumir y a blanquear la actual clandestinidad sin que esto represente achicar demasiado el margen de ganancia al comerciante.

Según su opinión, la jefa comunal tomó la iniciativa de intentar resolver este tema por ser consecuente con su adhesión a la red de municipios saludables y por que considera indelegable el deber del municipio de velar, entre otras cuestiones, por la seguridad alimentaria en los comercios. Por eso reflexionó que encarar este propósito es una inversión a pérdida "pero se está garantizando un bien superior como es la salud". Es muy interesante para analizar la primer expresión de la intendente y trasladarla a nuestra ciudad, donde existen unas 24 bocas de expendio, lo que a priori, haría mucho más posible el mantenimiento de la faena legal. Aquí hay que explicar que Paranacito no empieza de cero como tendría que hacerlo nuestra ciudad en el caso de querer resolver esto, ya que allá cuentan con un edificio de mampostería que fuera construido en la década del 80. Igualmente las ventajas comparativas no son tan beneficiosas por que se supone que para llegar a cumplir con las leyes prácticamente hay que construir un "minifrigorífico" con una inversión que algunos estiman en varios cientos de miles de pesos. En la ciudad de San Salvador, -con el doble de habitantes que la nuestra- que logró reabrir un lugar para faena, solamente la cámara de frío les demandó unos 30.000 pesos en tiempos del 1 a 1, y actualmente entienden que la única manera de mantener operativo el matadero es aumentando el volumen de matanza y vender en localidades vecinas.

De ahí que la meta que se propone la intendente de Villa Paranacito aparezca como inalcanzable, salvo que la política aceite caminos que no se logran mediante los mecanismos de leyes que más bien parecen estar armadas para que a ninguna ciudad pequeña se le ocurra contar con un lugar de faena habilitado, en clara defensa de los frigoríficos.

Toller nos explicó que en una reunión con los carniceros quedó muy evidenciada la actitud "egoísta" de estos ya que no acompañan todo el esfuerzo que se está poniendo desde el estado. También se refirió a la actitud de la gente consumidora "que no tiene conciencia" y que a pesar de eso y gracias a Dios nunca ha habido ninguna enfermedad originada por la calidad de la carne. "Hoy las comunidades cada vez exigen mayor nivel de respuestas y todo lo que pase es culpa del municipio" -opinó. Bajo ese parámetro la Secretaría de la Producción se abocó a allanar el alto nivel de exigencia que tienen, por eso se dio el permiso de manera provisoria.

Respecto de la responsabilidad del estado, dijo que es tarea de este facilitar los medios para habilitar centros de faena adaptados a la realidad de cada comuna. "También en el estado provincial y nacional falta conciencia porque no hay programas de apoyo financiero, porque en los municipios podemos tener conciencia pero no tenemos la plata" -expresó. En relación a su cercanía política al gobierno provincial, que en definitiva fue quien le otorgó el permiso provisorio, aseguró que eso no tuvo nada que ver ser justicialista y que cualquier intendente será bien atendido en la Secretaría de la Producción.

Julio Cesar Sartori

www.acciondelarroque.com.ar

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