Alerta . Ya suman 15 los casos sospechosos de leptospirosis

Victoria: piden abandonar las islas por invasión de roedores

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Buscan que casi medio millar de pescadores eviten la zona del Delta, de donde provienen todos los hechos denunciados; ayer fue derivado a Paraná otro enfermo con evolución desfavorable.

Investigan las causas de un segundo deceso de un joven victoriense, sospechado de haber contraído la enfermedad; a principios de mes, se confirmó la primera muerte.

En la zona de islas de Victoria hay unos 450 pescadores con sus familias La aparición de nuevos casos sospechosos de leptospirosis, que ya suman 15, llevó a las autoridades sanitarias del departamento Victoria a pedir a los pobladores de las islas del Delta que abandonen la zona y se mantengan en tierra firme mientras dura la crecida del río Paraná.

El repunte del río viene siendo sostenido. Ayer, en el hidrómetro del Puerto de Victoria el río mostró una altura de 4,56 metros, 3 centímetros más que el lunes último, muy cerca del nivel de alerta, que es de 4,60 metros, y a poco más de 30 centímetros del nivel de evacuación, a los 4,90 metros.

En la amplia geografía de las islas del Delta –el departamento Victoria está conformado por 2.334 kilómetros cuadrados de tierra firme, y otros 3.132 kilómetros cuadrados de islas y anegadizos– trabajan alrededor de 450 pescadores, y algunos también habitan la zona con sus familias, con lo cual se convierten en riesgo potencial de contagio de la leptospirosis, una enfermedad que transmiten principalmente los roedores.

Éxodo. El director del Hospital Fermín Salaverry de Victoria, José Caridad, dijo que en los últimos días se está procurando concientizar a los pescadores para que abandonen la zona de islas. “Si permanecen en esa zona corren alto riesgo de contaminarse”, explicó.

“Pero además, se está concientizando a la gente para que, ante la presencia de síntomas compatibles con leptospirosis, como dolor de cabeza, fiebre, dolor muscular y de las articulaciones, consulten al médico para un rápido diagnóstico y tratamiento. Además, hemos trabajado en la zona del Puerto, distribuyendo entre los pescadores dos preventivas de doxicilina –un antibiótico–, para que en el caso eventual de que hayan tenido contacto con la enfermedad, evitar que se desarrolle”, sostuvo el profesional.

Caridad consideró que la creciente del río está empujando a los pocos sectores de tierra firme que quedan en el Delta a una importante cantidad de roedores, lo cual se convierte en un potencial riesgo sanitario para la población. Durante la última semana, se diagnosticaron 10 casos sospechosos de leptospirosis, y esta semana hubo otros cinco.

Hasta ayer, dos pacientes permanecían internados, en tanto que un tercero fue derivado al Hospital San Martín, de Paraná. “Se lo derivó porque se advirtió que había una evolución que no era favorable”, especificó el médico.

Fallecimiento. En el marco de la investigación sobre esos casos sospechosos, ayer el Ministerio de Salud aclaró que “se están analizando las muestras de laboratorio de un joven de 20 años oriundo de la localidad de Victoria, para indagar en las causas y motivos del deceso del mismo”, producida en el Hospital San Martín. El muchacho presentó síndrome febril y, además, tenía la particularidad de haber estado en la ribera victoriense.

A principios de mes, ya se había confirmado un primer caso fatal, mientras se aguarda la confirmación de otro sospechoso. Ayer, la titular de Epidemiología, Silvina Saavedra, aseguró que si bien todavía se a guarda la confirmación de la causa de muerte por parte del Instituto Emilio Coni, de Santa Fe, se procedió de inmediato al envío de varios alertas a cada una de sus delegaciones para intensificar lo que se denomina “búsqueda activa de febriles”.

Al respecto, la funcionaria recomendó a todos los profesionales de la salud que ante “la presencia de un paciente con síntomas compatibles con enfermedades como el dengue, leptospirosis, hantavirus, entre otras iniciar inmediatamente las acciones de bloqueo. Debemos recordar que se mantienen vigentes la pautas de prevención”, subrayó Saavedra.

“Estamos reiterando en forma permanente las recomendaciones vigentes para evitar esta enfermedad, ya que debido a la creciente del río hay muchos roedores en las pocas áreas disponibles para acampar y éstos son transmisores de la leptospira”, indicó. Sobre el particular, puso de manifiesto que “se debe proceder a controlar los roedores cerca de los hogares, drenar aguas estancadas, usar guantes y botas de goma en industrias de riesgo o al realizar tareas en lugares de riesgo (cunetas, cortado de pasto, manipulación de residuos), manejar adecuadamente los residuos sólidos, proteger las fuentes de agua de consumo evitando su contaminación con orina de animales”, como medidas elementales de prevención.

La inundación, un condicionante

La leptospirosis está ampliamente distribuida en el país, y en Entre Ríos es una enfermedad endémica. En 1925 se reportó el primer caso, en Santa Fe. Las regiones que más informan sobre leptospirosis son el área metropolitana de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. En esta última, son frecuentes los brotes en Rosario, ciudad de Santa Fe y en Reconquista, y según la tendencia de los últimos años sería la provincia con mayor notificación, según un informe realizado en 2010 por la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Nordeste. El mismo informe destaca que “hace algunos años, en la ciudad de Victoria, Entre Ríos, sucedió un brote limitado pero de gran impacto social en pescadores.

Se cree que el brote estuvo relacionado con un importante crecimiento en la población de un roedor silvestre, Holochilus brasiliensis (rata nutria colorada), el cual estuvo favorecido por las condiciones climáticas adecuadas”. Luego, destaca que en el período comprendido entre los años 1998 y 2007, se notificaron al Sistema Nacional de Vigilancia (Sinavi) 2.202 casos. Y de éstos, el mayor número de reportes se observó entre los años 2001 y 2005, “posiblemente como resultado del alerta generado por los brotes ocurridos en la localidad de Quilmes, provincia de Buenos Aires (2001) con 51 casos y en Santa Fe (2003) con 409 casos”. En el año 2007, añade, el mayor número de casos se registró como consecuencia de inundaciones en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.

Fuente: El Diario - R.L.

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